Editorial Opinión

El cartucho de la huelga

El cartucho de la huelga

Difícil será que los convocantes a huelga por 24 horas en las 14 provincias del Cibao admitan que ese llamado se tradujo en fracaso o aceptar que sus resultados fueron casi nulos en términos de paralización de las actividades laborales, comerciales y de transporte.

Las demandas que sustentaron ese llamado a paro se definen como justas, pero de difícil solución en el corto plazo, menos aún en 24 horas, como fueron las exigencias de rebaja en los precios de la canasta familiar, los combustibles y electricidad, además de un aumento general de salarios.

El Gobierno no puede hacerse de la vista gorda o responder con ballesta de indiferencia ante esos reclamos agravados por la prevalencia de una espiral inflacionaria de doble pespunte con punzadas de la pandemia del covid- 19 y de la guerra Rusia-Ucrania.

La huelga no debería ser el primer cartucho a disparar en una lucha social que, aunque justa, la más de las veces se contamina con toxina política o ventajismo corporativo, por lo que se requiere agotar los recursos del diálogo o de presión comunitaria.

El escenario político, económico y social no ha cambiado ni mínimamente con la convocatoria de esa huelga porque ese no es el remedio y porque Gobierno y actores sociales están compelidos a dialogar incesantemente como única vía de resolución de conflictos.

Causa pesar que el joven Jesús Alexander Rodríguez permanecía ayer en estado de gravedad por el impacto de un balazo en la cabeza durante protestas en San Francisco de Macorís, como indignación provocan los saqueos de comercios perpetrados en por delincuentes en Licey al Medio.

Lo prudente y lo conveniente debe ser que hoy mismo el Gobierno procure mitigar males posibles de abordar como construcción y reconstrucción de carreteras y caminos vecinales, asfaltado de calles y avenidas, mejoría en suministro de agua y electricidad y todo cuando se pueda hacer en bien de esas comunidades.

Ojalá que la experiencia de ayer sobre la fallida convocatoria a huelga en 14 provincias del Cibao sirva para que los convocantes enfríen cabezas y entiendan que la realidad es una e independiente a la voluntad de quienes aspiran o desean cambiarla de un día para otro con solo friccionar los dedos mayor y pulgar.

El Nacional

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