EFE-El papa Francisco estableció hoy ante sus nuevos cardenales un vínculo claro entre «la credibilidad» de la Iglesia católica y su atención a los marginados y excluyó que sea su «camino» dictar condena eterna contra nadie.
Su homilía en el Vaticano dirigida a los veinte cardenales que creó él mismo el sábado concluyó con una declaración de principios resumida en quince palabras: «En realidad, sobre el evangelio de los marginados, se descubre y se revela nuestra credibilidad».

