El periodista Luis García expresa de forma implícita, en reciente artículo publicado en el diario El Día, que la rectora de la UASD es una demagoga y protectora de viejas irregularidades, pues según él Emma Polanco no ha cumplido con el saneamiento de nóminas de empleados que históricamente han sido el producto de negociaciones que riñen con la transparencia administrativa.
Sin embargo, el comunicador parece ignorar que las primeras medidas de la actual rectora fueron cancelar a todos los que ingresaron de forma irregular y los contratos de investigaciones concluidas. También eliminó compensaciones y la vieja práctica de suplir combustible a vehículos de funcionarios.
Además, suspendió las fiestas navideñas que celebran profesores, empleados y jubilados.
Emma Polanco está consciente que en la UASD hay más empleados de lo necesario, pero el Reglamento de Carrera Administrativa le impide cancelar a servidores con derechos adquiridos y ASODEMU tampoco lo permite. La rectora quisiera hacer mucho más, pero la UASD, a diferencia de otras instituciones estatales, no se dirige de forma vertical, el gobierno es colegiado desde que se elaboró su primer Estatuto Orgánico, a raíz del Movimiento Renovador.
De todas maneras, la rectora prohibió la contratación de nuevo personal, pues el déficit mensual, superior a los 92 millones, impide inclusive dar mantenimiento a laboratorios y a la Biblioteca Pedro Mir, que tiene el aire acondicionado central dañado. Nada de eso lo reconoce el periodista, como tampoco reconoce la Ley 57-78, la cual obliga al gobierno a otorgar el 5% del presupuesto, bajo el pretexto de que no devuelve a la sociedad lo que el Estado invierte en ella.
¿Olvida que es periodista gracias a la UASD? En esa misma situación, en la actualidad, hay más de 240 mil bachilleres que hacen carreras en la academia estatal.
Ahora es candidato a defensor del pueblo, pero ¿a qué pueblo va a defender, si llega al extremo de desconocer sus propias leyes, alegando politiquería? Por politiquería es Juez suplente de la Junta Central Electoral, embolsillándose cientos de miles de pesos sin horario y sin atribuciones. ¿Ocuparía ambos cargos de forma simultánea?

