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El protagonismo de la Sociedad Civil

El protagonismo  de la Sociedad  Civil

EN LOS NUEVOS TIEMPOS

Se cree que la gravitación que ha experimentado en todos los ámbitos sociales y estamentos de poder les hacen ver de que sus acciones tienden a responder más a los intereses de los Estados y sociedades desarrolladas

Alberto Quezada

Quezada.alberto218@gmail.com

Los niveles de penetración y alcance de la sociedad civil en el mundo contemporáneo se hace cada vez más grande y vibrante.

Sus voces y planteamientos están siendo tan escuchados y acogidos en los escenarios nacionales e internacionales que dan la impresión colectiva de que, de ella es que depende el desarrollo, la gobernabilidad y la paz social de los países.

En honor a la verdad, es difícil en estos tiempos de la posmodernidad – no- sentir la presencia y la influencia de este colectivo social llamado Sociedad Civil a través de miles de Organizaciones no Gubernamentales (ONGs) en los diferentes estamentos más importantes del Estado.

Este auge e incidencia de estas organizaciones en la dinámica de las sociedades ha llegado a tal nivel que escenarios internacionales tan importantes como el de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) han servido de espacio de discusión para debatir su rol en este nuevo orden mundial.

Ahora bien, es necesario preguntarse ¿a qué se debe este auge y protagonismo de lo que desde los años 70” se conoce como sociedad civil?.

Veamos: Hay algunos sectores que opinan que esta influencia y gravitación de la sociedad civil en los escenarios nacionales e internacionales se debe a la incompetencia de los Estados para dar respuestas a los graves problemas que afectan a la sociedad.

En tanto, otra corriente de pensamiento estima que el nuevo impulso a nivel nacional e internacional de esta plataforma no es más que un imperativo imperial a los fines de consolidarla como “actor emergente” en el sistema de las relaciones internacionales.

Otros, sin embargo, aseguran que estamos ante la presencia de un nuevo agente del imperialismo pos guerra fría con intenciones evidentes de mantener a toda costa el establishment y las directrices trazadas en el Departamento de Estado de los Estados Unidos y la Unión Europea.

Es tan evidente la intensión de esos grupos de convertir este instrumento en “actor” internacional con categoría de Estado para interactuar en el escenario global y local, que a juicio de algunos analistas internacionales sus promotores al parecer olvidan que existen normas en derecho internacional y público clásico que no admiten este tipo de cosas.

Es más, algunos especialistas de las relaciones internacionales y la geopolítica mundial, como Joseph Stiglitz, el autor del libro “El Gran Tablero Mundial”, en un estudio realizado para el Programa de las Naciones Unidas ( PNUD), llegó a decir que: “la sociedad civil viene hacer el conglomerado sistémico más innovador, dinámico y vibrante en el desarrollo mundial del siglo XXI.”.

Hay que destacar, no obstante, que su paso formar y legitimación imperial como “actor internacional” se produce cuando el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (UNU), Koffi Annan, aseveró recientemente en el Portal de esa institución la siguiente expresión :

“La paz y la prosperidad no pueden lograrse sin asociaciones que integren a los gobiernos, las asociaciones internacionales, la comunidad empresarial y la sociedad civil. En el mundo de hoy dependemos unos de otros”. Más claro, ni el agua amigos lectores.

Llegado a este punto, es necesario precisar el concepto y la naturaleza de la sociedad civil y su nuevo papel en este mundo unipolar.

A finales de los años 70” las Naciones Unidas acuñaron el término “Organizaciones No Gubernamentales” (ONG´s) para hacer referencia a aquellas instituciones de la Sociedad Civil que emprendían acciones para el desarrollo.

Reconociendo así la capacidad de la gente, y no solo de sus gobiernos, para asumir sus propios destinos.

Según un informe del año 2002 de Naciones Unidas, el número de organizaciones no gubernamentales aumentó 40 veces en el curso del siglo XX hasta llegar a más de 37.000 en la actualidad .

Su red mundial abarca organizaciones de todo tipo y prácticamente todos los sectores de la vida pública, desde la prestación de crédito a la microempresa y el envío de suministros de socorro de emergencia, hasta el activismo en pro de los derechos humanos, medio ambiente, corrupción, transparencia.

Finalmente, se cree que la gravitación que ha experimentado en todos los ámbitos sociales y estamentos de poder les hacen ver de que sus acciones más que responder a los intereses de los Estados y sociedades.

El Nacional

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