En India y Tailandia es reconocido socialmente y por ley. Son personas que no se consideran ni hombres ni mujeres, sino de sexo intermedio
Redacción Internacional. EFE. Gays, lesbianas, bisexuales y transexuales celebran hoy el día del orgullo gay, desconocedores en muchos casos de que en otras partes del mundo como en la India o Tailandia existe un tercer sexo, reconocido socialmente e incluso a veces por la ley.
El tercer sexo incluye a personas que no se consideran ni hombres ni mujeres, sino pertenecientes a un sexo intermedio.
La homosexualidad es un paraguas muy grande bajo el cual se encuentran no uno, ni dos, sino tres sexos distintos, explicó a Efe Vijai R. Nair, vicepresidente de la organización india Udaan Trust que defiende los derechos del tercer sexo en Bombay.
En marzo de 2005 el tercer sexo fue añadido como categoría sexual en el registro de pasaportes de la India, al añadirse la categoría E, de Eunuco junto con la F (femenino) y M (masculino).
En la india los ‘hijra’ (palabra en urdu que significa hermafrodita) son hombres vestidos de mujer que se relacionan con otros hombres o con otros hijras. La tradición hijra tiene miles de años de antigüedad y está presente en los escritos sagrados de la religión hinduista.
Otro representante de Udaan Trust, Akshey Kumar,, indicó a Efe que son una minoría social muy fácilmente identificable- tienen un dialecto y costumbres propias en la que todos sus miembros son musulmanes, a pesar de que muchos se dedican a la prostitución o a la brujería para subsistir. Muchos de ellos están castrados- los eunucos».
Según anunciaba el jueves el Tribunal Superior de Nueva Delhi (TSD) la homosexualidad ya no está criminalizada en la India, un paso adelante para la integración del tercer sexo, más aceptado en países budistas de Asia como Tailandia.
Los Kathoey en Tailandia son biológicamente hombres, pero se consideran a sí mismos mujeres atrapadas en un cuerpo que no es el suyo.
Budistas toleran
La religión budista, basada en la tolerancia, hace posible que los Kathoey sean respetados en la sociedad tailandesa como un sexo a parte. Su transformación comienza en la niñez, antes de convertirse en adolescentes.

