avier Herrero
Madrid. EFE. Aunque pueda parecer tarea fácil, muchos son los que lo intentan y pocos los que consiguen colar una canción en el hilo musical imprescindible de autorradios, chiringuitos y discotecas costeras con la fuerza con la que Enrique Iglesias ha consolidado «Bailando» en las listas de este verano.
Desde hace semanas el madrileño se mantiene inamovible en el número 1 de los éxitos latinos de EE.UU. y de España, tanto en la lista oficial de «singles» como en la de los servicios de «streaming» como Youtube, Spotify y Deezer, superando sin problema el millón de reproducciones.
Su colaboración con el cubano Descemer Bueno, incluida en su disco «Sex + Love» (2014), no es la única que se ha alzado en las preferencias estivales del hemisferio Norte, con numerosas coincidencias independientemente del punto del planeta en el que nos encontremos.
No faltarán los llamados «llenapistas» a cargo de productores y DJ de éxito como Calvin Harris («Summer»), Mr. Probz («Waves»), Milky Chance («Stolen dance») o David Guetta («Lovers on the sun», junto a Sam Martin). Incluso Coldplay se ha dejado tentar por estos ritmos y en su reciente álbum «Ghost stories», de marcado carácter taciturno, no han podido evitar incluir un único tema de querencia bailable que se repite entre las más escuchadas, «A sky full of stars». Dos temas antagónicos por el nivel de ambición de su propuesta se enmarcan también en esa órbita discotequera: por un lado, la rumana Inna -que es al verano lo que el «Tamborilero» de Raphael a la Navidad- presenta la facilona «Cola song»; por otro, el dúo noruego de electrónica Röyksopp une esfuerzos con la sueca Robyn para entregar «Do it again», una de las estrellas del último Sónar.
No todo es magia digital. El contoneo latino de «Bailando» tiene su continuación en «hits» surgidos del último Mundial de Fútbol de Brasil, como el «La la la» de Shakira, «We are one (ole ola)» de Pitbull, Claudia Leitte y Jennifer López, o «Vida», de Ricky Martin.
El puertorriqueño y la neoyorquina son protagonistas asimismo de una canción estrenada hace meses que sigue dando sus frutos, «Adrenalina», de Wisin, como le pasa a la radicalmente optimista «Happy», de Pharrell Williams, cuya extrema longevidad en listas va camino de convertirla directamente en la «canción del año».

