La práctica es el criterio de la verdad, y esta verdad parece ser ignorada por las mujeres dominicanas, según parecen demostrar los resultados de las encuestas Gallup publicadas este 14 de mayo, sobre las simpatías políticas de la población femenina. Según estas encuestas, las mujeres, con un 48% expresan sus simpatías hacia el PLD, contra un 35% por el PRD. Además, un 57% no asiste a los encuentros políticos.
Estos indicadores parecen reflejar que el voto femenino continúa siendo un voto no-educado; que seguimos votando por razones afectivas y no por plataformas de gobierno, o por la trayectoria política del, o de los, candidatos en cuestión.
Veamos tres ejemplos:
1-La votación contra el aborto terapéutico, o aquel que se practica cuando la vida de la madre corre peligro, y con responsabilidades sociales que es la madre. ¿Puede una mujer votar por un partido, o candidato, que la condenó a muerte por temor a la iglesia, por fanatismos religiosos, o prepotencia machista? ¿Que la condena a parir aunque el padre de la criatura sea su propio padre, el padrastro, el hermano, el tío, algo contra natura?
2-El embarazo en adolescentes: En la misma página donde se publicaron las encuestas, otro titular plantea como uno de los grandes problemas femeninos el embarazo en adolescentes: Decenas de personas en el sector Las Cañitas marcharon ayer en demanda de más acciones para evitar la alta tasa de embarazo, que dicen que en su barrio es alarmante. ¿Pueden las mujeres votar por quienes, de manera irresponsable, entre surtida platería y buen vino, se oponen a la educación sexual en las escuelas, único método que ha demostrado, a nivel mundial, que puede combatir el problema del embarazo temprano, sobre todo en una sociedad erotizada por la música popular, los programas de TV y la pedofilia?
3-La represión policial: ¿Pueden las mujeres votar por políticos cuya solución al desempleo juvenil es el exterminio de los jóvenes, con o sin Falpo? ¿O la eliminación de expedientes (la quema de cárceles: 200 presos en Higüey para eliminar a cinco testigos de los pecados de la pedofilia clerical en orfanatos) por ejemplo?
¿Cuál es la solución a ese 57% de abstención? ¿Formar una tercera fuerza compuesta por mujeres?
Por el derecho a nuestro cuerpo y a su salud general y reproductiva; por nuestro derecho a la vida y a la vida de nuestros hijos; por un futuro sin violencia doméstica; por nuestro derecho al empleo y a guarderías en los lugares de trabajo; por nuestro derecho a participar en los más altos niveles de decisión política y partidaria; por nuestro derecho a la alegría.
O, ¿no es la Patria una mujer zarandeada por la ávida mezquindad de unos cuantos profesionales de la política?

