La cisternas empezaron a secarse en las residencias de Arroyo Hondo, Lucerna y otros sectores de mayores ingresos económicos de la capital, en el marco de la mayor crisis de agua potable de los últimos años.
Los moradores de esos sectores empezaron a recurrir a los camiones expendedores de agua que cobran entre RD$1,300 y RD$1,500 por día.
Mientras que, en los sectores marginados, los operativos de reparto de agua de las autoridades de la Corporación de Acueducto y Alcantarillado (CAASD) no son suficientes para abastecer a la población.
En los barrios pobres, las amas de casas deben recorrer largas distancias portando galones y cubetas, para abastecerse precariamente del líquido.
La situación afecta con mayor fuerza a los residentes de los sectores de la parte oeste de la ciudad de Santo Domingo, entre los que se destacan Los Alcarrizos, Las Caoba, Bayona, El Tamarindo, Villa Morada, Villa del Palmar, Los Cocos, Colina del Norte, Valle Encantado, Savica, Los Girasoles, La Redención, La Hondonada y el kilómetro 14 de la autopista Duarte.
Las autoridades de la CAASD atribuyen la crisis a que la fuerte sequía mermaron la capacidad de produccíón del importantes sistemas de abastecimiento de agua, más de un 70%.
El déficit fue calculado en 120 millones de galones diarios.
Los sistemas de agua potable más afectados por la sequía son Haina-Manoguayabo, Duey-Guananito, Isabela y Barrera de Salinidad, los cuales abastecen los barrios de la zona oeste de la capital.
Para amortiguar la crisis, las autoridades de la CAASD han decidido abastecer los acueductos de Santo Domingo y San Cristóbal, derivando agua de la presa de Valdesia, pero no ha sido suficiente.
Este martes las autoridades insistieron en pedir a la población que economice agua, usándola sólo en lo indispensable.
Altos precios
La población se queja de los altos precios de los camiones abastecedores de agua en medio de la actual crisis de abastecimiento y piden a las autoridades de la CAASD que impongan controles en ese negocio que se realiza con una inversión económica mínima.

