Gonzalo-LOS LIMONES. Ayer se vivió aquí, un día de fiesta con el ambiente y la vida.
La vieja y mortificante contradicción entre la preservación del medioambiente y la necesidad de subsistencia de los pobladores, encontró una salida en la cual ambas realidades se dan la mano.
La gente de estas localidades, que en la actualidad utilizan leña, sacrificando los árboles de una zona, cuyo ecosistema es muy vulnerable, cuenta con la posibilidad de usar gas propano en condiciones especiales: con estufas y cilindros de gas donados por una fundación empresarial y el combustible subsidiado para los residentes de estas comunidades.
Adicionalmente, ayer al inaugurar el proyecto Gas Rural, doña Rosa Bonetti de Santana, presidenta de la fundación Propagás, llevó a cabo la donación del combustible que requirieron los comunitarios, quienes llevaron sus tanques de 25, 50 y 100 libras.
Al acto acudieron tanto los ejecutivos de la empresa donante, como los medios de comunicación y, sobre todo, la gente de Gonzalo-Los Limones.
Ernesto Reyna
El ministro de Medio Ambiente, ingeniero Ernesto Reyna, explicó que el proyecto abarca otras comunidades y parques nacionales.
Manifestó su alegría por ser nativo de la zona de Los Haitises y anunció que la carretera (que es un infierno vial transitarla actualmente) será reparada de inmediato y resaltó que los primeros equipos pesados llegan hoy. El anuncio provocó gran alegría.
El ministro mostró un mapa en el que ubicó los otros puntos en que se desarrollará el proyecto.
El futuro
Rosa Bonetty manifestó que el proyecto procura acciones concretas y viables para garantizar el futuro del país, afectado por una creciente deforestación.
Es más fácil no pensar ni actuar, pero en la fundación hemos decidido aportar desde ahora dijo.
UN APUNTE
El alma del proyecto
Rosa Bonetti de Santana, presidenta de la fundación Propagás, es una dama que irradia vida, energía y amor en lo que hace. Ella ha sido la chispa de los planes sociales de Propagás, marcados por una preocupación por el medioambiente, como lo demuestra el proyecto Gas Rural, iniciado como piloto en Manabao, Jarabacoa y que continuará en Valle Nuevo, todas las zonas de vulnerabilidad y donde es crucial ofrecer alternativas prácticas y reales, más allá de los discursos sobre el cuidado del planeta y las multas y apresamientos represivos por talar árboles para hacer leña. Ella tiene el convencimiento de que el país debe ser cuidado hoy.

