En Cine destaca (Mejor Película). El jurado se abrió a las comedias al hacerle justicia a Lotomán 2.0 (Archie López). Las otras cuatro tienen características muy únicas: El Rey de Najayo (Fernando Báez) tiene cuerpo de ganadora. Una producción fundamentada en la experiencia profesional del equipo.
Podría ganar. La Lucha de Ana es el David en la lucha contra los Goliat de la industria estructurada del cine local. Cine hecho con criterios realmente independientes y que pese a la ausencia de esa plataforma se torna una ganadora digna al reconocer talento y capacidades que suplen la ausencia de abundantes recursos. El Hoyo del Diablo, muy única en su género, con efectos impresionantes y una buena historia. Actuaciones dignas del cine.
Un proyecto realizado con cuidado, sin prisas y que se constituyó en una carta credencial de su director, Francisco Disla, con quien el cine independiente tiene uno de sus aliados. Lotomán 2.0, una producción divertida, realizada con una plataforma técnica de primer nivel en términos industriales, que logró uno de los más altos impactos de taquilla por sus atractivos talentos histriónicos, el éxito de su primera parte. Archie López debe sentirse muy bien al ser reconocido tras muchos momentos períodos de rechazo elitista a sus producciones anteriores. Su desventaja es que los jurados generalmente, al igual que en los premios internacionales, tienen una inclinación por el drama. El Rey de Najayo, el triller psicológico-policial de José María Cabral es un digno ejercicio de cine nuevo dominicano que incluso no quiso complacer con el final previsible, es un gran proyecto que muestra la capacidad cinematográfica de lo emergente.
En actor y actriz
Aquí las posibilidades están entre los tres primeros: Manny tiene una formidable actuación; Perozo, el mejor papel dramático de su carrera y Jhonnie Mercedes muestra lo que es una interpretación que muestra su capacidad, muchas veces ignorada por la crítica y los cronistas. En actriz, una buena nominada es Cheddy, sin dejar de reconocer la entrega intensa que hizo Solly Durán en la producción que dirigió El Indio Disla.
En Director del año se puede aprovechar para equilibrar los premios finales y otorgarlo a uno de los directores cuya película o actores/actrices no resulten ganadores en otras categorías. En Artista Destacado en el Extranjero resalta la ausencia del tenor Enrique Pina, probablemente la voz masculina clásica más resaltante en el extranjero.
En teatro
Hay una ausencia que se puede atribuir a que eran muchas, pero que es notoria y lamentable: La Casa de Bernarda Alba, dirigida por Isabel Spencer (Compañía Maleducadas) presentada en octubre en Casa de Teatro, con talentos femeninos nuevos y que sorprendieron por la calidad.

