El ingenio Porvenir que fuera uno de los integrantes más destacados en cuanto a su producción dentro del Consejo Estatal Del Azúcar, acaba de comenzar su zafra, correspondiente al año 2019, y con esta actividad se dinamiza un amplio sector de la provincia de San Pedro de Macorís.
Esto así porque al terminar el tiempo muerto cientos de obreros encuentran trabajo bien remunerado y pagado puntualmente, por esa industria estatal y con esto recobran sus actividades las decenas de pequeños negocios que ven aumentar sus ventas directas o indirectamente, fruto de que llega a su fin el letargo propio de su cese de actividades.
Es indudable que desde que el presidente Danilo Medina nombró al Licenciado Pedro Mota como Director Ejecutivo del Consejo Estatal del Azúcar la que fuera la más poderosa Agroempresa Dominicana está recuperando su vigor sin prisa pero sin pausa, y ha entrado en una nueva etapa vivificadora.
Bajo la competente Dirección ejecutiva Del Licenciado Pedro Mota, nuevos aires soplan en el CEA ya que el alto funcionario comenzó el cargo, con la tarea principal de terminar con las ocupaciones ilegítimas de sus tierras, y poniendo en vigencia el cobro sin vacilaciones del valor de las mismas, con una rápida entrega de sus títulos de propiedad a quienes terminan por pagarla en su totalidad.
Los tiempos de la canibalizacion de la tierra del CEA, donde una serie de desaprensivos civiles y militares cogían el pedazo que creían más conveniente y se hacían los chivos locos a la hora de pagar su valor, concluyeron felizmente.
Ahora se ha entrado en una etapa de rápida entrega de los títulos correspondiente a quienes pagan la totalidad de las tierras en su poder, mientras que otros que nunca se habían preocupado por sacar sus títulos, han comprendido que los tiempos en que los perros dizque se amarraban con longaniza terminaron definitivamente, y a cada quien se le exige el cumplimiento de las obligaciones financieras contraídas si quiere ser el legítimo dueño de la propiedad.
Es cierto que en la actualidad el ingenio Porvenir constituye el único de los trece Centrales que conformaban la Corporación Azucarera Dominicana fundada por el Dictador Rafael Leónidas Trujillo, un hombre extremadamente celoso con sus bienes materiales y a quien nadie osaba cogerle una sola tarea de tierra sin que tuviera que atenerse a las consecuencias.
El otro ingenio que todavía es propiedad del CEA ubicado en Barahona, está en manos de una empresa Azucarera Guatemalteca que lo arrendó y lo está recuperando, lo que hace previsible que igualmente podrían rehabilitarse otros de los Centrales Azucareros del (CEA) que desaparecieron fruto de la corrupción y la voracidad que arrasó con sus tierras a partir del 1962, cuando los miembros de la familia Trujillo fueron obligados todos a irse del país, para evitar ser víctima de las ansias de Justicia de todo el Pueblo Dominicano.

