En la mayor parte del Orbe Cristiano, el período de tiempo comprendido entre el 24 de Diciembre, es decir mañana y el venidero día 6 de enero siguiente, se dedica a conmemorar el nacimiento del Niño Dios, como el común de la gente designa a Nuestro Señor Jesucristo, el Dios vivo que vino a redimir ala humanidad de sus múltiples pecados.
Desgraciadamente es la época del año en que mayor cantidad de alcohol se consume, lo que hace inevitable que aumente el número de accidentes, tanto por el uso de armas de fuego o blancas y los accidente tránsito, especialmente el número de estos últimos.
Especialmente porque aumenta considerablemente la cantidad de vehículos de motor que circulan por todas las vías públicas, tanto a lo interno de las ciudades como en las carreteras que unes a estas unas con otras.
Por eso debemos dar nuestro más decidido apoyo a las campañas preventivas que viene desarrollando el Jefe de la Policía Nacional, Ney Aldrín y la Ingeniera De los Santos Tavares, Directora ejecutiva del Instituto Nacional de Transporte Terrestre (Intrant) para que los conductores de toda clase de vehículos dedicados al tránsito terrestre, se abstengan de manejar bajo los efluvios de las bebidas alcohólicas.
No se trata de un capricho de ambos competentes funcionarios, son medidas que se fundamentan en las sólidas estadísticas confiables que anualmente se publican a principios de enero dando cuenta de los carros públicos o privados, guaguas, camiones y otra clase de vehículo de motor en circulación aumenta las personas a las cuales el beber les coge con tomar un guía en sus manos, aunque no estén aptos para ello.
Por eso exhortamos en general a que presten su colaboración sin reparos, a las medidas que están destinadas a salvar vidas o a evitar mutilaciones, ya que se cuentan por cientos las víctimas de este tipo de accidente.
Esto lo decimos no para hacernos los graciosos con el Jefe de la Policía Nacional o la directora ejecutiva de Transporte Terrestre, así como otras autoridades, entre la que se cuenta la Defensa Civil, que en lugar de tomar estos días como asueto familiar o personal, lo dedican a trabajar el doble por el bienestar de la población.
El número de fallecidos o mutilados aumenta cada época navideña porque hay mucha gente irresponsable a quienes los buenos consejos le entran por un oído y le salen por el otro, y en lugar de obtenerse de conducir, lo hacen como si se tratara de un deporte.

