OSH, Kirguistán. AFP. La violencia étnica se intensificaba el lunes en el sur de Kirguistán, en el cuarto día de enfrentamientos armados entre kirguisos y uzbekos que ya causaron al menos 117 muertos y obligaron a huir a más de 60.000 personas a Uzbekistán.
En Osh, segunda ciudad del país, donde habían estallado en la noche del jueves los enfrentamientos entre kirguisos y miembros de la minoría uzbeka, resonaban los disparos.
Los cuerpos calcinados que yacían en las calles, junto a vehículos y casas quemadas, daban cuenta de la violencia de los combates de los últimos días, constató un periodista de la AFP.
El balance podría ser muy superior a los 117 muertos y más de 1.500 heridos anunciados el lunes por el ministerio kirguiso de Salud.
Pese a haber movilizado al ejército, instaurado el estado de emergencia y un toque de queda y haber dado la orden a sus fuerzas de disparar a discreción, el gobierno interino de Kirguistán admitió que le está costando retomar el control en el sur de esta ex república soviética de Asia Central.
