¿Qué Pasa?

Entre el cielo y tierra

Entre el cielo y tierra

Mary Leisy Hernandez

Viviendo con lo mínimo

La Paz. Bolivia. Es extraña la sensación que se siente, al saber que la cama, la mesa, los libros y todas las cosas con las que haz vivido en los últimos años, andan cruzando océanos y pasando por varios países, mientras sobrevives con lo mínimo en espera de que lleguen al nuevo destino en el que te toca vivir.
Por casi dos meses fue ese nuestro caso. Nuestra mudanza salió de Brasil unos días antes de que nos mudáramos a Bolivia. Salió de Brasilia para el puerto de Río, cruzó por Ecuador, Perú y desembarcó en Arica, Chile para por fin por tierra llegar a La Paz y a nuestras manos.
En esos casi dos meses, hemos sobrevivido en Bolivia con cuatro cucharas, cuatro platos y lo mínimo en utensilios y mobiliario. Igual vistiendo con lo poco de ropa que pudimos poner en el avión. Por eso, cuando por fin llegó nuestra mudanza nos pusimos felices. Parecíamos niños abriendo cajas de regalos.
Mientras más cajas abríamos, más cajas sentíamos ganas de abrir para re encontrarnos de nuevo con cada una de esas cosas que para mi no son solo cosas, son detalles con los que he vivido importantes historias.
Ahora me parecen nuevas algunas de esas cosas e igual me parecen muchas. Por lo general, por más que nos quejemos, casi siempre tenemos mucho más de lo que realmente necesitamos.
De algo me sirvió vivir con lo mínimo por unas semanas. Ahora se que vivir con poco tiene sus ventajas. Se aprende a ser creativo y se pierde menos tiempo escogiendo. Y es que a veces, tener demasiadas opciones tiene sus complicaciones.
Igual, cuando se tiene poco se consigue mantener las cosas más organizadas, más a la mano y lo más importante, se entiende mejor a los que por necesidad viven con lo mínimo. Es una invitación a ser menos consumista.

El Nacional

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