SAN JUAN (AP).-Incredulidad, asombro y decepción. Tres palabras que describen a la perfección los sentimientos del equipo dominicano tras ser eliminado por Holanda en el Clásico Mundial de Béisbol.
Los holandeses vencieron el martes por segunda ocasión a la poderosa escuadra de República Dominicana, esta vez por 2-1 en 11 innings, y avanzaron a la siguiente ronda en Miami.
«En este juego, en el que llevo tantos años, en tantas ligas diferentes, cuando uno cree que lo ha visto todo, uno resulta equivocado», comentó el dirigente dominicano Felipe Alou. «Nosotros hemos visto ocurrir algo que jamás nos imaginábamos».
«A la sazón yo dije que si no llegábamos al juego final era un fracaso y ha sido un fracaso porque ni siquiera finalizamos la primera ronda».
Holanda había dado la sorpresa al vencer por 3-2 a los dominicanos el sábado en su debut. Después de un par de triunfos contra un equipo al que muchos daban como favorito al título, sin duda la victoria holandesa no fue casualidad.
De nada le sirvieron a los dominicanos nombres como David Ortiz, José Reyes y Miguel Tejada, todos astros de Grandes Ligas. A fin de cuentas, sucumbieron ante un rival sin figuras, pero con un pitcheo excepcional.
«No solamente que el equipo de Antillas Holandesas nos derrotó a nosotros dos veces, sino que jugaron tres grandes partidos», dijo el veterano mentor.
Holanda (2-1) perdió su único encuentro por 3-1 ante Puerto Rico, un desafío en el que ganaban 1-0 hasta la octava entrada.
Alou adjudicó la caída de su novena a la sequía ofensiva de sus jugadores y al errático desempeño defensivo de la última entrada.
«Nosotros no bateamos… después, en la última entrada (hubo) dos jugadas que no fueron de liga mayor», añadió al tiempo que elogió el trabajo de su rival. «Ellos jugaron un béisbol prácticamente perfecto, así es que yo tengo que felicitarlos a ellos, a su cuerpo dirigencial».
El manager de 73 años describió como un fracaso la participación dominicana en el Clásico y sostuvo que quizás esta fue su última actuación como dirigente.
«Para mí, que quizás este sea mi último trabajo como manager, esa no es la mejor forma de despedirse, porque nosotros, estábamos supuestos a derrotar a ese equipo dos veces».
Holanda enfrentará el miércoles a los boricuas (2-0) por el primer lugar de la llave. En un partido en el que predominó el buen pitcheo sobre la ofensiva, Yurendell DeCaster conectó contra el relevista Carlos Mármol el imparable definitorio que permitió la victoria holandesa.
En la parte alta de la undécima, luego de dos outs, José Reyes recibió una base por bolas y José Bautista atizó un hit que el jardinero derecho Eugene Kingsale no pudo retener y que empujó a Reyes con la única anotación dominicana.
En la parte baja de ese inning, Sidney DeJong empalmó un doble, Curt Smith se sacrificó y adelantó a DeJong a tercera. Kingsale dio hit al centro-derecho y anotó DeJong la carrera del empate.
Mármol trató de sorprender a Kingsley en primera, pero erró en el tiro y el corredor adelantó hasta tercera. Acto seguido, Sharlon Schoop se ponchó y Randall Simon fue embasado intencionalmente.
Entonces DeCaster conectó la roleta por primera base que el inicialista Willy Aybar no pudo retener lo que permitió que Kingsley anotara la carrera de la victoria. El lanzador ganador fue Leon Boyd (1-0) y perdió Mármol (0-1).
Aunque no tuvo que ver con la decisión, el abridor dominicano Ubaldo Jiménez estableció marca de ponches para un partido de Clásico Mundial al abanicar a 10 rivales en cuatro entradas. El récord anterior de más ponches para un lanzador, abridor o relevista, era de ocho, logrado por el japonés Koji Uehara el 18 de marzo de 2006 contra Corea.
La colonia dominicana en Puerto Rico prácticamente llenó el estadio Hiram Bithorn para apoyar a su selección.

