MADRID. AP. En toda España se llevan a cabo festejos después de que su selección nacional ganó su primera Copa del Mundo de fútbol.
Cerca de 300.000 personas formaron un mar rojo y amarillo y llenaron el domingo la avenida Paseo de Recoletos de Madrid para mirar en pantallas gigantes la transmisión en vivo del partido final contra Holanda, el cual ganaron por 1-0.
«Tenía que haber sido (Andrés) Iniesta, el mariscal del fútbol de España», señaló Marcos Domenec, de 19 años, al referirse al anotador del gol del triunfo en España.
Los festejos fueron ciertamente los más grandes que jamás haya vivido España.
Imágenes de televisión mostraban fiestas eufóricas en plazas atestadas de todo el país, de Zaragoza en el noreste a Sevilla en el suroeste.
En tanto, un conmovido jefe de gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, narró el sufrimiento que tuvo durante el trámite del partido.
«Hemos brindado con cava y se me han saltado algunas lágrimas, algo difícil porque sé controlar mis emociones, indicó Zapatero.
He pasado 120 minutos de mucha intensidad. Ha sido una victoria épica. Todos temíamos por los penaltis. Es heroico y estará en la historia de este país, agregó.
España, campeones de Europa pero de bajo rendimiento en las Copas del Mundo, nunca habían pasado de cuartos de final en esta competencia.
Una ensordecedora ovación salió desde el centro de Madrid, que incluyó algunos sonidos de vuvuzelas traídas desde Sudáfrica cuando el portero y capitán del equipo español Iker Casillas levantó la Copa del Mundo en el estadio Soccer City de Johannesburgo.
Decenas de miles de personas tuvieron que soportar temperaturas superiores a los 40 grados Celsius (104 Farenheit) desde la madrugada para tomar los mejores lugares ante las pantallas gigantes instaladas en las principales plazas de ciudades y poblaciones en toda España.
En Madrid, los servicios de emergencia atendieron a decenas de personas que se desvanecieron por el calor. Miles de autos también atestaron las calles de las ciudades, sonando sus bocinas y agitando las banderas rojas y amarillas españolas desde las ventanas y los techos de los autos y desde las ventanas y cornisas de las calles.
Las imágenes de televisión incluso mostraron a multitudes agitando banderas españolas en Barcelona.

