Economía

España se la juega   Cumbre países AL

España se la juega   Cumbre países AL

MADRID.  BBC Mundo.  El secretario de Estado para Iberoamérica, Jesús Gracia, viajó a Paraguay la semana pasada para disuadir al gobierno de Federico Franco de su presencia en Cádiz, y garantizar la asistencia de los países más fuertes de la región.

Parece haberlo conseguido: Franco confirmó el viernes que no irá, en una entrevista con la agencia española de noticias EFE, aunque «dejará clara su posición» al presidente del gobierno español Mariano Rajoy esta semana en la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas. Porque el éxito de las cumbres se mide por el quórum más que por los resultados, dicen los expertos.

Y un quórum exitoso depende justamente de la asistencia mayoritaria de los mandatarios más fuertes.

En este caso, de los socios estratégicos de España, encabezados por Brasil, la sexta economía del mundo y líder político de la región.

Su presidenta, Dilma Rousseff, había confirmado en junio su presencia, pero que fuera Franco, quien llegó al poder tras la destitución de Fernando Lugo, implicaría la ausencia de países amigos de éste, entre ellos el resto de Mercosur (Argentina, Uruguay, Venezuela, y Brasil).

Mercosur es el organismo más poderoso de la región y, según estimó la propia Rousseff en agosto, también la quinta economía mundial con un PIB conjunto de US$3,3 billones, tras el ingreso de Venezuela al bloque en sustitución de Paraguay.

«La primera responsabilidad del organizador es que salga. Si para eso tiene que aplicar ciertas medidas de realpolitik que vayan más allá de sus convicciones, lo va a hacer.

«Y por mucho que Rajoy pueda estar de acuerdo con que lo sucedido en Paraguay pueda tener cierta legalidad, va a dejar eso a un lado si sus socios estratégicos le dicen que no vendrán», le explica a BBC Mundo Jorge Quindimil, catedrático experto en relaciones internacionales iberoamericanas de la Universidad de la Coruña, en España.

«El reto para España es evitar que la Cumbre se convierta en un foro de disputas, porque no fue para eso que se fundó la Comunidad Iberoamericana.

A pesar de todo (los conflictos), España va a seguir intentándolo», añade Joaquín Roy, Director del Centro de la Unión Europea de la Universidad de Miami, entrevistado por BBC Mundo.

La «marca España», como la llaman en el ámbito local, ya está muy deteriorada en la opinión pública mundial como para sumarle una derrota diplomática: no es poco lo que se juega el país organizador si la cumbre fracasa.

En 1991 se reconoció políticamente la existencia de un espacio común iberoamericano y se constituyó la cumbre anual de Jefes de Estado y de Gobierno.

En esa primera ocasión, la cumbre se celebró en Guadalajara, México, y desde entonces rota de país y se organiza con el apoyo de la Secretaría General Iberoamericana, cuyo secretario desde 2005 es Enrique Iglesias.

UN APUNTE

Aportes
El gobierno español, el que más aporta al presupuesto de la comunidad iberoamericana.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación