TÚNEZ. AFP. Unas 300 personas murieron y 700 resultaron heridas entre el 17 de diciembre, fecha de inicio de la revuelta en Túnez contra el poder del entonces presidente Ben Alí, y el 14 de enero, día de su caída, afirmó el sábado el relator especial de la ONU contra la tortura, el argentino Juan Méndez, citando cifras gubernamentales.
«Unos 300 personas resultaron heridas y 700 heridas durante las protestas entre el 17 de diciembre y el 14 de enero», declaró Méndez en rueda de prensa en Túnez.
El último balance comunicado por las autoridades tunecinas a mediados de febrero era de 234 muertos y no mencionaba el número de heridos.
Por su parte, una militante de los derechos humanos tunecina, Radhia Nasraui, denunció la muerte de centenar de presos torturados bajo el régimen del derrocado Ben Alí y aseguró que esta práctica sigue existiendo en el país incluso después de la revolución.
«Tenemos testimonios de presos que fueron torturados tras la revolución, y algunos fueron incluso violados», afirmó a la AFP precisando que niños de 14 y 15 años que habían participado en las manifestaciones pacíficas también fueron torturados.

