No hay forma de frenar renuncias de jueces en todos los tribunales del país si no son asignados los recursos económicos correspondientes a la Suprema Corte de Justicia, mientras que la Asociación Dominicana de Jueces fijará su posición en las próximas horas.
Un juez de primera instancia devenga un salario de 92 mil 400 pesos, más los incentivos que incluye gastos de representación y combustibles, pero esos recursos no cubren los gastos de los magistrados.
Para la presidenta del Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional, Gisselle Méndez, las condiciones salariales son determinantes.
No habrá posibilidad de un reajuste real de los salarios de los jueces con el actual presupuesto que no es suficiente para el Poder Judicial, dijo la magistrada Méndez.
Los incentivos dependerán de las funciones que realiza cada juez, en el caso de los jueces de primera instancia la presidenta de la Cámara Penal, la coordinación de los juzgados de Instrucción y los presidentes de sala tienen un incentivo mayor que los otros jueces, pero tampoco cubre las necesidades de los jueces.
La responsabilidad es mucha y el sueldo es pírrico, dijo una juez que reservó su nombre. Sólo estamos autorizados a realizar la labor de docente labor que no es bien pagada.
La magistrada dijo que mientras pueda seguir seguirá pero en ocasiones ha pensado en la renuncia porque en su condición de juez vive con precariedades y tiene la obligación de tener una forma de vida por la función que ocupa.
La jueza Pilar Rufino, juez presidenta del Cuarto Tribunal Colegiado del Distrito Nacional, dijo que lo real es que el salario no alcanza para desenvolverse según lo exige el cargo.
Dijo que en su condición de juez no puede tener sus hijos en cualquier colegio y que un juez tiene que comer y vestir decentemente, es algo fundamental y básico.
Precisó que hay unas exigencias que el mismo cargo se lo impone y que como parte de unos de los Poderes del Estado no puede comparar el salario que devenga con funcionarios del Poder Ejecutivo y Legislativo.
Los jueces tenemos salarios que no se comparan con los que devengan los senadores y diputados, dijo.
Indicó que las funciones y el riesgo que asume un juez no se compran con algunos funcionarios de otros poderes del Estado. Se trata de un asunto de vocación que debe ser bien remunerado.
Los jueces renunciantes son Manuel Ulises Bonnelly Vega, de la Tercera Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional; Erick Hernández, Frinette Padilla y Juan Manuel Guerrero.
