Opinión

EU y niños migrantes

EU y niños migrantes

La importancia de la existencia de una “comunidad internacional” no radica en la capacidad del concierto de naciones de hilvanar acuerdos de cualquier tipo, sino en el mensaje implícito de que al final, aún si los controles internos de un país fallan, el resto del mundo está observando. La actual política del Gobierno de Donald Trump en Estados Unidos que conlleva la separación de familias en la frontera, amerita con seriedad y urgencia el recordatorio por parte del resto de los países del mundo de que estos están observando.

Que Estados Unidos está en todo el derecho de aplicar sus leyes migratorias conforme lo establezcan sus entes de gobierno no está en debate, pero la forma en que esto se hace importa, y esto debe hacerse garantizando los derechos humanos.

A pesar de muchos hechos cuestionables a lo largo de su historia e indistintamente de la opinión que puedan tener muchos sobre ello, los Estados Unidos de América siempre se ha erigido como un ente creíble en la defensa de los derechos humanos alrededor del mundo y quizás el actor más relevante en la globalización de esos principios desde el Siglo XX. Que hoy estemos viviendo una situación que atraiga paralelismos a los campos de internamiento japoneses durante la Segunda Guerra Mundial, lección que se había dado por aprendida, es sumamente preocupante.

Más de 2,000 niños han sido separados de sus padres y junto a más de 10,000 niños que cruzaron la frontera sin compañía, hoy estos se encuentran detenidos en diferentes facilidades sin contacto con sus familiares y sin una salida clara de su situación. Si la política no varía, se espera que esta cifra suba hasta más de 50,000 niños antes de que acabe el año.

No suelo apelar a emociones al abordar argumentos, pero no pude evitar conmoverme al escuchar los audios de los niños detenidos. Honestamente no sé que dolió más, si escuchar la voz de una niña pidiendo que llamaran a su tía para que esta la fuera a buscar, sabiendo que no le van a permitir salir, o estar consciente de que todo esto está ocurriendo en los Estados Unidos de América.

La República Dominicana, como fuente de millones de inmigrantes de los Estados Unidos, y como parte recién agregada al concierto de las naciones de Centroamérica debe respetuosa pero decisivamente solidarizarse con las familias impactadas y expresar su preocupación por la actual situación en la frontera sur de los Estados Unidos.

Y no sólo porque estamos hablando de niños que pueden ser hijos de cualquiera de nosotros y que nunca deben ser sujetos a este tipo de tratamiento, sino porque es lo decente a hacer. El silencio no debe ser una opción.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación