El administrador de la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED), Julián Santana Araujo, dijo que fue derribada y no desmantelada una torre Eléctrica de alto voltaje en Bonao, como afirmara El Nacional, en la sección Radar, en su edición del 29 de septiembre.
La aclaración del funcionario está contenida en una carta que envió al director de El Nacional, Radhamés Gómez Pepín.
Explicó que los responsables del derribo de la torre fueron apresados y condenados a un año de prisión preventiva.
Fue un acto premeditado, tendente a provocar la caída de la misma, ya que no fue que se quitaron algunos tornillos para sustraer uno o varios perfiles de acero (angulares), sino que se le quitaron todos los tornillos de los anclajes y, evidentemente, el objetivo de quitar dichos tornillos fue para que la torre se desplomara totalmente, como sucedió.
¿De qué forma se puede catalogar esta acción que fue repetida con varias torres, pero que gracias a Dios no tuvieron las consecuencias de la estructura que colapsó totalmente?.
El haber calificado este hecho vandálico como sabotaje, se enmarca dentro de las consecuencias que el derribamiento de una o más torres ocasionaría al sistema eléctrico nacional, en donde los daños serían incalculables, no sólo por lo que sufriría la línea a 345kv, sino todo el sistema de plantas generadoras y de subestaciones que provocaría el colapso del sistema energético de la República Dominicana.
Este proyecto a 345kv, en el cual el Estado dominicano invirtió la suma de 124 millones de euros, con 345 torres y 130 kilómetros de líneas de transmisión, el cual cambia de forma radical todo el sistema eléctrico nacional, con la particularidad de ser el único en el Caribe y América Central, no puede ni debe ser canibalizado por delincuentes ni desaprensivos.
