CALI, Colombia. Las noches de la Cali buyanguera, salsera y fiestera se están relegando ahora con motivo de los atentados con bombas, no reivindicados todavía y que se supone son producto de acciones guerrilleras o de sectores delincuenciales organizados.
Anteanoche, el escuadrón anti-explosivo de la Policía Nacional de Colombia, debió producir una explosión controlada de una bomba dejada en una maleta próxima a un edificio gubernamental, cerca del centro de Cali.
Como medida preventiva, desde la noche siguiente, la Policía ha establecido el bloqueo de calles y avenidas cercanas a las edificaciones institucionales del centro de Cali, lo que convierte el tránsito a esas horas, en un laberinto para recorrerlas, dadas las numerosas vías que tienen, además, una sola dirección para ser recorridas.
Enormes vallas metálicas, que antes se habían usado con estos mismos fines, han vuelto a aparecer en las vías, en prevención de que vehículos sospechosos, accedan a las proximidades de las oficinas del poder municipal (alcaldía) y estatal.
En un recorrido realizado anoche por periodistas de EL NACIONAL, se pudo comprobar la aplicación de la estrategia preventiva policial. En algunos casos, no se usaban vallas móviles metálicas, sino vehículos policiales de gran tamaño para cruzarlos en las avenidas.
Cali, una ciudad de considerable vida nocturna, ha tenido que replegarse un poco, mientras que en el día cobra intensidad en sus afanes. En la actualidad se está celebrando el Festival de las Artes, que congrega artistas del cine, teatro, la plástica y la literatura, y también se monta el XV Encuentro Internacional de Origami, con la participación de Venezuela, Brasil, Ecuador, Estados Unidos, y República Dominicana, así como de origamistas de ocho departamentos de Colombia.
