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Faltarían votos

Faltarían votos

La experiencia indica que los presidentes sufren desgaste en su popularidad, máxime en países donde hay muchos problemas sociales y económicos, que no pueden resolverse en cuatro años de gobierno. Empero, la Constitución, Art. 124, permite optar por un segundo mandato y no hay ninguna duda que el actual jefe de Estado buscaría la reelección.

El problema de la inflación hace daño a la popularidad del Gobierno, pero nada haría más daño a Abinader que el descuido hacia el PRM, el cual da la sensación que fue disuelto al llegar al poder o que se anda con él en los bolsillos desde Palacio.

Luis Abinader inició sus designaciones en la transición a través del Tweeter, sin guardar reparo en su inclinación hacia los poderosos y hacia los blancos, en un país cuya mayoría no solo es pobre sino mulata y negra.

Ese clasismo y ese racismo, demostrado en la práctica, revela que no es buen líder político, pues no ha sabido disimular la falta de equilibrio. Un líder político es una especie de padre de un gran conglomerado humano y tiene que mostrar equidad con sus seguidores, para no generar disgustos y rencores de personas que se sienten discriminadas.

Esa conducta podría ser un inconveniente al optar nuevamente por la candidatura presidencial del PRM, una organización desprendimiento del PRD, que durante décadas fue percibido como el partido del pueblo, de los pobres, que estuvo en la Revolución de 1965 y luchó contra la oligarquía.

Se dice que en el PRM, además de Abinader, buscarían la candidatura por lo menos otros cinco dirigentes, entre los que se mencionan a Ramón Alburquerque ya Guido Gómez Mazara.

No es imposible derrotar internamente a Luis. En 1981 una alianza del presidente Guzmán y el vicepresidente Majluta resultó aplastada por Jorge Blanco. Sin embargo, en estos tiempos modernos, es muy difícil que un jefe de Estado pierda.

En el 2007 Danilo Medina se enfrentó al presidente Fernández y el Estado lo aplastó. Años después, ya Medina en el poder, devolvió con la misma moneda a Leonel.

El control del presupuesto siempre apuntaría a Abinader como favorito, pero de ganar las primarias llegaría al torneo del 24 con un liderazgo interno muy desgastado y posiblemente los votos no alcanzarían para el 50%.

Por: Danilo Cruz Pichardo

danilocruzpichardo@gmail.com

El Nacional

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