San Juan. Puerto Rico. Con el orgullo a flor de piel, ayer Nelia Javier, una dominicana de 24 años, ondeaba la bandera del país donde nació mientras observaba eufórica a un grupo de compueblanos desfilar por la vía principal del área turística de Isla Verde. Mira, tengo hasta los pelitos parados, le dijo Javier, oriunda de la región de Elias Piña, a varias amistades que la acompañaban en la acera frente al estacionamiento donde labora. Mi (página de) Facebook está llena de mensajes. Todos los años voy y me encanta. Me disfruto todo lo de mi país, agregó la mujer que reside en Puerto Rico hace quince años. El Décimo Festival de la Hispanidad y Parada Dominicana comenzó con casi media hora de retraso debido a un breve aguacero que aconteció justo cuando se preparaban para salir desde un punto estratégico de Isla Verde.
Es la primera vez que la actividad se celebra en Carolina. Desde sus orígenes, el evento se había celebrado en San Juan, donde alegadamente se le negó el permiso para realizarlo.
Estamos celebrando el mes de la herencia hispana y la hermandad entre los pueblos, sostuvo Luis Aguasvivas, organizador del evento y presidente de la Oficina de Asuntos Dominicanos en Puerto Rico. Según indicó, la actividad pretende llevar un mensaje de paz, amor y unidad, además de ayudar a combatir un poco la xenofobia y el racismo que, según dijo, parten del desconocimiento de las raíces que nos unen.

