BLOOMINGTON, Minnesota. Nick Foles podría estar celebrando misa el próximo domingo. Pero por golpes del destino, será el quarteback que abra el partido para los Philadelphia Eagles en el Super Bowl LII.
Foles estuvo a punto del retiro al término de la temporada pasada, cuando parecía que nadie se interesaba en él y su carrera iba en picada más rápido que la aceleración de la gravedad.
Su principal opción era convertirse en pastor religioso. Incluso tomó lecciones de seminaristas vía internet.
“Los jugadores son personas como cualquiera otra”, dijo el entrenador de quarterbacks de los Eagles, Frank Reich. »También tienen sus creencias, piensan, se divierten, gozan y sufren como cualquiera otra persona”
Desde que Foles se encontró con Reich esta temporada, se identificaron con ideas y creencias similares, dentro y fuera del campo de juego.
Reich fue un notable quarterback suplente en la NFL la mayor parte de su carrera con los Buffalo Bills, con quienes disputó desde la banca cuatro Super Bowls. Los perdió todos.
Ambos llegaron a los Eagles este año, equipo con el que Foles empezó su carrera profesional en 2012 y después de pasar de manera sin pena ni gloria por los St. Louis Rams y Kansas City Chiefs.
“Hay diferentes caminos y oportunidades en la vida”, dijo Foles. »Estoy súper emocionado por el Super Bowl. En realidad, ni siquiera me plantee en algún momento que podría estar en esta situación. Pero así es la vida”.
“Estoy muy agradecido de tener esta oportunidad de hablar y jugar en este partido”, agregó. “Pero al mismo tiempo, si hubiera tomado otra decisión mi vida seguiría y estaría feliz. Me hubiera ido y haría algo más y glorificaría a Dios en esa instancia”.
Foles pasó la pretemporada lastimado y la campaña regular viendo cómo Carson Wentz, guiaba a los Eagles victoria tras victoria.
UN APUNTE
Trump no dará entrevista
El presidente de EUU, Donald Trump, no se prestará para ser entrevistado como parte de la programación previa a la Super Bowl, rompiendo una tradición mantenida por sus predecesores George W. Bush y Barack Obama, según informaron hoy medios locales. “Él no hará una entrevista por la Super Bowl”, dijo un funcionario de la Casa Blanca a la cadena de televisión CNN.

