Literalmente, Hipólito Mejía podría realizar su campaña desde su casa, por el crecimiento sostenido de su candidatura, motorizado por el incorrecto y lacerante manejo de las ejecuciones del gobierno del PLD, que cada día comete deslices que van en detrimento de la población. Ahora, el presidente Leonel Fernández se apresta a elevar la tarifa de la electricidad en un 18%, por presiones del Fondo Monetario Internacional.
El candidato del PRD no tiene techo para seguir creciendo. Sus contrincantes (Leonel, Danilo y Margarita) hacen lo posible para que Hipólito gane fácilmente en la primera vuelta. Los datos ofrecidos por Latinobarómetro asestan el puntillazo final. Es lastimoso saber de que un 34% de los jóvenes dominicanos ni estudian ni trabajan.
El panorama que presentan los peledeístas en este tramo es desalentador. Por ejemplo, el Latinobarómetro sitúa en un 36% la aprobación de la gestión de Fernández, la penúltima de América Latina y el porcentaje de confianza de los dominicanos sólo alcanza un índice de 25%, también una de las peores en el área.
Para no dejar duda, la Evaluadora Internacional Eurasia Group, le da el tiro de gracia con el siguiente diagnóstico: La baja popularidad de Fernández, la perspectiva de una desaceleración de la economía de Estados Unidos y el cansancio de los votantes después de 8 años del gobierno del PLD, significa que el ex presidente Hipólito Mejía está en mucho mejor posición para tomar la presidencia que el candidato del PLD.
El asistencialismo, el reparto de dádivas y el fomento del parasitismo no generan votos. Al contrario, constituyen un escarnio para un pueblo que busca un cambio. El regalo de los dineros del Estado busca torcer la voluntad de elección y colocan en un acto de prosternación a los beneficiarios, zaheridos con tantas dobleces.
