Ekaterimburgo (Rusia). EFE. Francia y Dinamarca buscarán este jueves retar los octavos de final en partidos contra un Perú y una Australia que podrían no tener mañana, lo mismo que Croacia contra una Argentina obligada a pisar fuerte para no comenzar a organizar su despedida de Rusia 2018.
No hay más camino que la victoria para la selección de Perú frente al gigante francés para seguir soñando con los octavos de final. La “blanquirroja” esperó 36 años para volver a la élite del fútbol planetario y ahora tiene ante sí una montaña para prolongarlo.
Con el esperado retorno de Paolo Guerrero, el máximo goleador histórico, el héroe tan añorado, Perú aspira a derrotar a un grupo liderado por Antoine Griezmann, que en caso de victoria puede dejar vista para sentencia su clasificación para las eliminatorias directas.
Cuando los hombres de Ricardo Gareca salten mañana al Estadio Central de Ekaterimburgo, el más oriental de los que acogen la competición, sentirán miles de gargantas peruanas alentando un sueño.
Sabrán ya el resultado del Dinamarca-Australia, el otro partido del grupo y conocerán si el empate contra Francia deja una rendija para la esperanza en el último duelo contra los “socceroos”.
A mantener racha
Moscú.. Confiada en su racha más que en su juego, Dinamarca espera lograr este jueves una victoria ante Australia que le impulse a los octavos de final del Mundial ruso.
Ambos afrontan el partido con el ánimo cambiado. Ganaron los daneses a Perú, sin merecerlo, y la derrota ante Francia reforzó a los australianos, porque hasta el que el VAR entró en escena el subcampeón europeo no encontró la forma de desarmarlos.
En un Mundial marcado por las sorpresas, Dinamarca no se fía, ni de su momento de juego, ni de la experiencia del técnico rival, el holandés Mark van Marwick, suegro del exbarcelonista Mark van Bommel, un veterano especialista en emboscadas.
Pero tiene a su favor su racha y la de su rival. Los daneses acumulan dieciséis partidos consecutivos sin derrota (con 9 victorias) y Australia no ha ganado más que un encuentro mundialista, por 2-1 en 2010, contra Serbia.
Encrucijada argentina
NIZHNY NOVGOROD, Rusia. AP. La cuenta regresiva que mide el tiempo restante de Lionel Messi con Argentina se aceleró de manera inesperada en el inicio del Mundial de Rusia.
Tras el decepcionante empate ante Islandia, en el que el astro encima malogró un penal, un triunfo sobre Croacia el jueves en Nizhny Novgorod puede ajustarla a su ritmo natural.
Messi cumplirá 31 años el domingo. Tenía apenas 19 cuando jugó su primer Mundial. Desde entonces ganó cuatro Liga de Campeones y nueve títulos locales con Barcelona. Con la casaca albiceleste, en cambio, no dio vueltas olímpicas pese a disputar cuatro finales.
Para evitarlo, Argentina primero debe clasificarse en el Grupo D, lo cual se daba por descontado antes del inicio de la Copa del Mundo. Pero los albicelestes no pudieron vencer al rival que se suponía más débil de la zona y ello los obliga a una victoria sobre Croacia para no quedar a riesgo de una inesperada eliminación en primera ronda.

