NEW HAVEN, Connecticut, Estados Unidos, AP .- Documentos entregados por la polémica aseguradora estadounidense American International Group Inc. muestran que la compañía pagó 218 millones de dólares en bonificaciones a sus directivos, no 165 millones como se había informado inicialmente, dijo el sábado el procurador del estado de Connecticut.
Así lo indican los documentos entregados por AIG el viernes, informó la oficina del secretario Richard Blumenthal. Por otra parte, un grupo de activistas, acompañados por gran número de periodistas y fotógrafos, visitaban el sábado a directivos de AIG en sus casas como forma de protesta por las bonificaciones.
Un total de 73 personas cobraron por lo menos 1 millón de dólares cada una y cinco de ellas más de 4 millones, dijo Blumenthal en alusión a los documentos entregados por AIG a su oficina.
La gran compañía de seguros ha sido blanco de críticas e investigaciones por pagar esas bonificaciones después de recibir más de 182.500 millones de dólares en fondos de rescate del gobierno.
El vocero de AIG, Mark Herr, se negó a hacer declaraciones el sábado. Blumenthal dijo que la nueva cifra acrecentará aún más la furia y asco justificados que siente la gente.
Los pagos a ejecutivos han provocado una ira pública que muchos empleados de AIG pueden sentir. Algunos han recibido amenazas de muerte desde que estalló el escándalo, informó la compañía y sus trabajadores no quieren correr riesgos.
Tenemos miedo, dijo un ejecutivo, quien solicitó permanecer en el anonimato por temor a represalias. La gente está muy nerviosa por su seguridad.
Unos 40 activistas se dirigieron a la casa del directivo Douglas Polling, en Fairfield, donde tiene su sede la división de productos financieros de AIG. Salieron a su encuentro dos guardias de seguridad y un activista leyó un texto referido a los problemas económicos de muchos habitantes en Connecticut. Dejó una copia del texto en el buzón de la casa.
Polling ha aceptado renunciar a su bonificación. Muchos directivos de la compañía viven en grandes residencias en la llamada Costa Dorada, una zona conocida más por los campos de golf y los paisajes espectaculares del Estuario de Long Island que por los autos de la policía que patrullan ahora periódicamente las calles.

