VERSION R. COMARAZAMY
MIAMI (L.A. Times).- La evidencia de la frustración de Rafael Furcal estaba dentro del camerino visitante este domingo.
Allí, en el tope del camion de utilería, estaban los remanentes de un casco de batear, destruido en una demostración de ira la noche anterior.
El se está sintiendo frustrado. No hay dudas, dijo el dirigente Joe Torre acerca de Furcal, quien bateó .167 en la gira de seis juegos de los Dodgers, bajando su promedio en la campaña a .233. Ahora mismo yo pienso que él está sobre ansioso. Físicamente, me parece bien.
Furcal no jugó el domingo, un día libre programado para darle descanso a su operada espalda.
Y Torre dijo que habla con Furcal como cinco veces a la semana para asegurarse de que está OK mentalmente.
Pero, el dirigente agregó, la ansiedad de Furcal le está causando saltarle a algunos lanzamientos y tirarle más duro de la cuenta a otros, una tendencia que los otros equipos están explotando.
Yo estoy viendo bien la pelota. Me siento bien. Pero no estoy bateando, dijo Furcal mientras pedaleaba en una bicicleta de ejercicios el domingo en la mañana.
Yo estoy trabajando. Estoy bateando temprano cada día. Estoy haciendo el trabajo extra.
Un bateador ambidextro, Furcal está bateando 53 puntos por debajo de su promedio de por vida. Y está bateando solamente .225 a la zurda.
A la zurda, me siento un poquito perdido, dijo.
No me siento confortable. Algunas veces le hago swing a un lanzamiento malo. Y estas son cosas que me tienen un poquito preocupado.
Una preocupación agregada es la posibilidad de que los problemas de Furcal en el plato podrían estar afectando otras partes de su juego. Ningún torpedero de Grandes Ligas comenzó el domingo con más errores que Furcal, quien tiene seis. Y aunque Furcal se robó 37 bases en su última campaña completa, él sólo tiene tres robos este año ninguno después del 25 de abril.

