En los inicios de la epidemia de VIH/SIDA se reportaban más casos entre hombres que entre mujeres, pero se ha producido la «feminización» de la misma en todo el mundo. La pandemia de VIH se considera cada vez más una cuestión de salud, desarrollo y derechos humanos muy marcada por el género.
Que la mujer sea más vulnerable que el hombre al VIH significa que, a partir de sus circunstancias económicas y sociales, la autonomía de la mujer es frágil. A menudo, la mujer carece de recursos económicos propios y teme ser abandonada, agredida o asesinada por su pareja masculina, tiene poco o ningún control sobre el cómo y el cuándo de las relaciones sexuales y, por consiguiente, sobre el riesgo de infectarse por el VIH.
No son las características fisiológicas las que determinan la ubicación de la mujer frente a la epidemia.
Cualquier persona que esté en contacto con el virus del SIDA puede contraer la enfermedad. Sin embargo, las estadísticas muestran una inclinación marcada hacia la pobreza. El SIDA es una enfermedad de los países pobres. El 95% de los casos nuevos reportados de VIH se presentan en países de pobre o de mediano desarrollo. Para citar dos ejemplos, en el sur de África la prevalecia (es decir, la proporción de personas que sufren la enfermedad con respecto al total de la población), es de 7.4, mientras en el Caribe es de 2.3. Si la comparamos con los países que marcan las pautas del mercado, los poseedores del poder económico y científico, en Europa occidental la prevalecia es del 0.3 y en Estados Unidos y Canadá de 0.6 según ONUSIDA. Nuestras estadísticas reportan entre el 0.6% y el 2.1% de la población, lo que representa entre 50,000 a 100,000 personas infectadas por VIH entre 15 y 49 años. En las zonas de bateyes la cifra es mayor, de 5 %.
En nuestro país, la mujer con escasos recursos económicos no tiene acceso a servicio de salud adecuada, ni a una educación que le permita evitar las enfermedades prevenibles, y sobre todo, carece de fortalezas para poder decidir sobre su cuerpo, todos estas características de una población pobre. La pobreza no cae del cielo, es el resultado de la forma en que se ha ordenado la población. La pobreza es construida, la epidemia del SIDA también. DiagnosticoRD.com

