¿Será cierto que el Ministerio de la Mujer va a dejar que sigan degradando a la mujer con vallas como las del Escogido? Utilizar el cuerpo de mujer como un anzuelo con el objetivo de vender una mercancía es tan antiguo como la violencia contra la mujer y por repetirse esta practica no logra su justificación.
Al mercado le interesa vender, y no le importan las consecuencias. La imaginación de algunos profesionales de la publicidad considera el cuerpo de mujer la mejor forma de envolver un producto. La imagen de mujer insinuante o seductora es el limite de su creatividad.
La valla del Escogido ubicada en la avenida Abraham Lincoln es una barbaridad en la cara de todas las autoridades y bendecida por el silencio de la gente buena; presenta la modelo en un posición denigrante. Se vende el trasero de la mujer como la puerta de entrada al estadio, si llegas al estadio puede recibirte una mujer y en esta posición. La imagen es tan degradante que ni siquiera presentan a la mujer de cuerpo entero, la cortan por pedazos, como una cosa, así también la matan.
La alcaldía intenta promover la no violencia contra la mujer y de el permiso para colocar esta valla, evidencia desinformación en temas de violencia contra la mujer.
El equipo del Escogido no tiene la necesidad de utilizar imágenes que denigren la mujer y promuevan la violencia de género para invitar sus fanáticos al estadio de pelota.
Desde hace décadas el Estado invierte cantidades importante de recursos para reducir la violencia contra la mujer y esta sigue en aumento. ¿De qué sirven los acuerdos internacionales, los convenios interinstitucionales, los talleres en hoteles de playa, las primeras planas en los periódicos, si colocan vallas que promuevan la violencia, denigren la imagen de la mujer y el Ministerio de la Mujer, sigue tan campante?
Si a través de todos los medios y en este caso las vallas del Escogido educamos a la población con la idea de que la mujer es un objeto, una cosa que los hombres pueden utilizar a su antojo, usarlas para divertirse antes o durante el juego de pelota, tirarlas y si ellos lo desean e incluso matarlas, no debe alarmarnos la violencia contra la mujer. Cosechamos lo que sembramos.
El Ministerio de la Mujer es responsable de velar por las políticas públicas de igualdad de género y eliminación de toda violencia contra la mujer. El Ministerio de la Mujer es más necesario que nunca, pero sus autoridades lucen miope.

