Articulistas

Gobiernos éticos

Gobiernos éticos

Ramón Rodríguez

En el sentido lato de la palabra, un gobierno ético, es mucho más que la voluntad de un presidente y sus autoridades.Es un pueblo que aun y estando investido de la autoridad para abogar por gobiernos decentes, muchas veces permanece en estado de alelamiento social, manera ésta de aprobar inmoralidades.

El pueblo dominicano ha tenido altibajos en su lucha de hacer respetar el contrato social, que mucho antes que Jean Rousseau, Tomas Hobbes y John Locke habían enarbolado como espada protectora a los principios ‘’éticos’’ y de equilibrio entre gobernantes y gobernados, dejando siempre abierta la posibilidad a la rebelión o ruptura del contrato, cuando éste violase los derechos de los gobernados.

El pueblo dominicano ha dado muestra de heroísmo inigualable. La sangre de María Trinidad Sánchez, Yolanda Guzmán y Florinda Soriano, –Mamá Tingó—selló nuestra tierra con huella indeleble por la lucha de los principios éticos y la libertad-
Los gobiernos éticos, no solamente brotan de la honradez de sus presidentes, es también responsabilidad de los pueblos, hacer valer su autoridad para proteger y defender a los gobernantes honestos contra los leviatanes insaciables de riquezas.

La República Dominicana de 1876, tuvo en el solio presidencial a Ulises Francisco Espaillat, hijo ilustre de Santiago de los Caballeros y ‘’ el hombre más digno en el ejercicio del poder’’, según Eugenio María de Hostos. Su gobierno sólo duró 5 meses y algunos días.

El 1ro de septiembre de 1884, asumió la jefatura del Estado, un dominicano con principios éticos y condiciones excepcionales: soldado, maestro, periodista, escritor y prócer de la República. Fue obligado a renunciar el 16 de mayo de 1885. Suya es la frase: ‘’ Podría parecer ante todos bajando, pero siento que estoy de pie sobre la cumbre’’.

El presidente Juan Bosch simboliza la decencia y la moralidad. Es muy conocida su historia.

Todo esto es para indicar, que el presidente Luis Abinader, ha dado muestra inequívoca de querer hacer un gobierno ético. Le toca al pueblo hacer posible su voluntad moralizante.

Por: Ramón Rodríguez
centrodeidiomaswashington@gmail.com]

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación