SANTIAGO. La imposibilidad de salir del vehículo, producto de los golpes que recibió en sus pies al chocar éste con un camión que se encontraba delante, fue la razón por la que Carmen Andrea Mejía Vicente muriera quemada, tras explotar el tanque de gas del carro en que regresaba a esta ciudad y que fue impactado por una patana.
Así lo relató la mañana de este viernes su esposo, Gilberto Gil, mientras participaba en el velatorio que se realizó en los salones del Centro Comunal El Congo, ubicado en el barrio del mismo nombre y donde la pareja residía con sus cuatro hijos.
El accidente se produjo a eso de las 2:45 de la tarde de ayer, cuando la patana embistió una fila de vehículos en la autopista Duarte, a la entrada de esta ciudad, que esperaba la luz verde del semáforo ubicado en esa vía con la avenida Fello Vidal.
Inmediatamente ocasionó el cuádruple accidente, Pedro Ángeles Hernández, conductor de la patana placa L162749, abandonó el lugar, pero horas después se entregó a las autoridades policiales. Los otros vehículos afectados fueron un camión guiado por César Ventura Cuello y otro carro, conducido por Rafael Sam Beng.
Aparentemente el pesado vehículo no pudo ser frenado a tiempo por su conductor, chocando violentamente el carro donde viajaba Mejía Vicente y que era conducido por Julio Alberto Salcedo Tavárez, quien se encuentra en estado crítico, por los golpes que recibió.
El carro fue empujado violentamente sobre un pequeño camión parado delante y fue con ese impacto que la mujer sufrió los golpes en sus pies, que impidieron incluso que fuera sacada antes de que la alcanzaran las llamas.
Gilberto Gil, esposo de la occisa, narró que algunas personas trataron de sacarla del auto antes de morir carbonizada, hasta el extremo de que su brazo derecho resultó afectado en el intento.
Aunque Mejía Vicente residía desde hacía 16 años en esta ciudad, todos los días viajaba a La Vega, donde laboraba en el departamento de estadísticas, de la oficina de Salud Pública allí.
Su muerte se produjo cuando regresaba al hogar.
Los restos de la dama, quien el lunes próximo cumpliría 46 años de edad, fueron llevados a la ciudad de La Vega, donde fueron sepultados al medio día de este viernes, en el cementerio municipal.
