Opinión

Hacia el PRD de los ricos

Hacia el PRD de los ricos

Si el fundador del PRD, Juan Bosch, o quien fuera su más reciente líder, José Francisco Peña Gómez, estuvieran vivos, no podrían ser candidatos a la presidencia de la República por el partido blanco, ya que, hasta donde se sepa, ninguno de los dos logró acumular 1,5 millones de pesos en efectivo, que es el tributo fijado por esa organización a los que pretendan el honor de la candidatura.

Esa cuota deja fuera de aspiración a los que desde abajo hacen vida política, esperando algún día obtener algunas candidaturas o posiciones importantes en un gobierno de los blancos.

Desde hace un tiempo, allí todo se mide en función de los aportes económicos que pueda hacer el dirigente o aspirante a una posición. Ya no cuenta la formación ideológica, la firmeza de principios ni el trabajo partidario.

Esa es la razón por la que en cada proceso electoral nos encontramos con denuncias de que narcotraficantes y mafiosos disputan y ganan candidaturas a dirigentes honestos y trabajadores comunitarios que son militantes auténticos, pero sin dinero.

Al parecer, la etapa de los pobres en el PRD pasó a mejor vida aquella fría tarde del 10 de mayo de 1998. Peña Gómez se la llevó con él por temor a lo que harían los que se quedaban con el partido.

Fijar cuotas tan elevadas a los aspirantes es como levantar un muro económico, porque socialmente siempre lo ha habido, entre la base y la dirección de la organización.

Esa es otra razón por lo que la dirección del PRD no puede garantizar los votos de sus legisladores en una sola dirección. Es lo que sucede con los alcaldes en esta coyuntura, dado que el próximo mes será escogido un nuevo secretario general de la Liga Municipal Dominicana.

Recientemente pasó con la aprobación del Presupuesto para el 2011; en otras discusiones importantes ha faltado autoridad moral para lograr que la bancada actúe en una sola dirección. Y es que, como se ve, todos piensan que compraron su curul, y que, por tanto, es de su propiedad.

El Nacional

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