Con el fin de ponderar las realidades de Haití e impulsar tareas viables para un plan de desarrollo que incluya a trabajadores haitianos como eslabón para el desarrollo de la desolada nación, el país será sede de la Cumbre Sindical Internacional para la Reconstrucción y el Desarrollo de Haití.
Se desarrollará el 8 y el 9 de abril en el hotel Dominican Fiesta, y estarán presentes cien delegados de organismos internacionales de cooperación y de Haití, diseminados en los cinco continentes.
Rafael Abreu, Gabriel del Rió Doñé y Jacobo Ramos, de la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS), la Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC) y la Confederación Nacional de Trabajadores Dominicanos (CNTD), respectivamente, dijeron que el evento asumió como tema el trabajo decente, un elemento esencial para la reconstrucción y el desarrollo sostenible en Haití.
La actividad la auspicia la confederación Sindical Internacional (CSI), que representa a 176 millones de trabajadores de 312 centros sindicales de 155 países, así como por la Confederación Sindical de Trabajadores de las Américas (CSA), las Federaciones Sindicales Internacionales (FSI), la CASC, CNUS y CNTD y organizaciones afiliadas en Haití.
Dentro de los objetivos del evento están el canalizar las promesas y los esfuerzos de asistencia global verdaderamente duradera para la recuperación y el desarrollo sostenible con la inclusión de toda la clase trabajadora de Haití.
Los sindicatos insisten en que la comunidad internacional, incluyendo el sector privado y las organizaciones de la sociedad civil, deben de consultar a los trabajadores y cooperar a la hora de relanzar la economía de esa nación, y garantizar los medios de vida del pueblo haitiano.
Expusieron que antes del terremoto, Haití se caracterizó por una alta tasa de actividad económica informal, en que alrededor del 90% de los trabajadores en la industria y el comercio trabajan en el sector informal y el sector público emplea sólo el 2% de la fuerza laboral.
Explicaron que la mayoría de los trabajadores eran muy pobres y muchos de ellos estaban empleados en ocupaciones peligrosas y no cualificadas.

