sebastián Martínez
ESPN.com (Deportes)
MIAMI, EE.UU. Aquí no ha pasado nada. Luego de dos partidos, se está en el mismo lugar que en las Finales pasadas. Spurs 1, Heat 1.
Hoy es el tercer partido, a las 9:00 de la noche.
A diferencia del 2013, el primero en robarse uno de visitante fue el Miami Heat, que ahora jugará en su casa para intentar hacerse fuerte en un American Airlines Arena donde no ha perdido en esta postemporada.
No hay dudas de que está presencia de los dos mejores equipos de la liga, el Heat y los Spurs son la antítesis perfecta. Miami se basa en el peso de sus individualidades, mientras que San Antonio se apoya en su juego colectivo.
“Ellos tienen la habilidad para darle el balón a una de sus estrellas cuando las cosas no les están saliendo bien”, expresó Manu Ginóbili. “Nosotros dependemos mucho del movimiento del balón”.
Esa estrella se llamó una vez más LeBron James, el domingo, en la victoria 98-96. Porque cuando todo parecía indicar que los Spurs se iban a despegar en el marcador, apareció LeBron en todo su esplendor, donde ningún jugador del Heat superó las tres asistencias.
San Antonio se mantuvo fiel a su estrategia, pero hay veces que simplemente hay que hacer una reverencia.
Gregg Popovich sabe que la mejor manera de “detener” a LeBron, es dándole el lanzamiento a distancia, y evitar que ingrese a la pintura. Pero cuando el mejor del mundo está certero a distancia, entonces no hay mucho que puedas hacer.
Erik Spoelstra tenía planeado darle algo más de descanso tras los calambres sufridos en el primer juego, pero la diferencia en el equipo era notoria con James en la banca. No hay mañana, y el riesgo valió la pena, sobre todo cuando tenía la mano caliente. Sin embargo, este juego una vez más se definió al final.
A pesar de que James fue el héroe del partido con 35 puntos y 10 rebotes, mientras encestó el 64 por ciento de sus lances, no fue LeBron el protagonista de la estocada final, o al menos no directamente, fue Chris Bosh, quien había comenzado la noche atacando la pintura.
“Siempre confío en mis compañeros», explicó el astro James. “Tenemos una confianza mutua que nos lleva a dónde estamos”.
De su lado, Bosh dijo que “nunca jugué con una súper estrella tan poco egoísta”. “Aunque él tenga la mano caliente, siempre te va a encontrar si estás libre”.

