HRISTIAN OVIEDO
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La iglesia evangélica realizó ayer una jornada de oración a nivel nacional para que el aborto continúe siendo penalizado en el Código Penal, como originalmente fue aprobada la ley en el Congreso Nacional.
El reverendo Fidel Lorenzo Merán, presidente del Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (Codue), quien encabezó la actividad en la iglesia Tabernáculo de Adoración en la avenida San Vicente de Paúl, informó que mañana continuarán las actividades con una concentración frente al Congreso Nacional. El religioso señaló que no se trata de una lucha en contra de la mujer como se ha querido plantear, sino una lucha por la vida.
Refutó las declaraciones del vocero y Director General de Comunicación del Gobierno, Roberto Rodríguez Marchena, asegurando que estas están fuera de todo orden jurídico.
«No es verdad que la modificación no viola la Constitución, sí viola, porque es bastante claro el artículo 37, no es posible aprobar en este país ningún tipo de aborto a menos que se modifique la Carta Magna, y eso no va a pasar en la República Dominicana», expresó.
Lorenzo Merán precisó que la Constitución dominicana en su artículo 37 establece que se consagra el derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte.
Rodríguez Marchena dijo el pasado viernes que en la observación hecha por el Ejecutivo al Código Penal sigue establecida la penalización del aborto, pero con tres excepciones que consideran la realidad y los derechos de la mujer.
Explicó que estos tres casos excepcionales son cuando está en peligro la vida de la mujer, cuando la madre ha sido víctima de violación o incesto, o cuando el feto tenga malformaciones incompatibles con la vida.
El funcionario afirmó que estas observaciones solo se refieren a los artículos 107, 108, 109 y 110, que conforman en su conjunto la Sección III, título II de la ley relativos a la tipificación penal de la interrupción del embarazo.
El reverendo Fidel Lorenzo Merán, argumentó que no son las iglesias que están confundiendo a la población con sus argumentos, sino las asociaciones de mujeres, a las que acusó de no creer en la familia, en el matrimonio, ni en la vida.
Reiteró que han hecho una agenda de actividades conjuntamente con la Iglesia católica con el propósito de apoyarse mutuamente para que lo concerniente al aborto en el Código Penal no sea modificado.

