El Ministerio de Deportes está recabando de diferentes personas e instituciones sus ideas y planteamientos con el objetivo de consensuar y enriquecer un plan decenal de desarrollo deportivo.
La base fundamental sobre la cual descansa este importante proyecto es la del fortalecimiento del deporte escolar y universitario sin descartar el rol de los clubes comunitarios, especialmente en su función dentro de la escala de la pirámide olímpica.
Ahí reside, a mi juicio, el eje de la cuestión. ¿Cómo armonizar la coexistencia de una institución que se busca rescatar con otra que se ha enraizado en los últimos cincuenta años y que ha terminado por desplazar a la primera?
El deterioro en que cayó el sistema de la educación pública en el país a partir de los acontecimientos de 1961 se llevó consigo los programas de educación física y deporte escolar dando paso a la formación descontrolada de clubes barriales que no siempre cumplieron la filosofía bajo la cual fueron creados.
En forma paulatina fueron mermando las competencias inter-escolares e inter-colegiales y fue entonces que las asociaciones y ligas asumieron el papel que debió haber cumplido un Consejo Superior del Deporte Escolar como ente regulador de esas justas deportivas.
Es de justicia admitir que, dentro de todo el crecimiento arbitrario en que ha operado el deporte dominicano durante ese trayecto, las representaciones nacionales han obtenido frutos relevantes en los niveles regional, continental y mundial.
Hay, sin embargo, la necesidad de llevar a cabo un deslinde y determinar el área de influencia del Comité Olímpico Dominicano y las organizaciones dentro de su estructura, y cuáles serían las funciones de los Ministerios que convergen en el andamiaje deportivo.
¿Corresponde a una Federación Deportiva Nacional organizar el deporte en la niñez? ¿Dónde comienza y dónde terminan sus fronteras? ¿Es el club comunitario complemento u origen? ¿Cómo armonizar el deporte militar con el universitario?
Dado que todas las entidades que intervienen en la cuestión tienen como finalidad el desarrollo del deporte, es de suponer que un reordenamiento del actual esquema -que implica renunciamientos y tolerancias- sería una meta aceptable por todas las partes involucradas.
Lo primero, pues, es poner la casa en orden.
