La Asociación de Industrias estimó que aun cuando el tema de la necesidad del cambio de modelo económico en el país parezca tener problemas de semántica, por las diversas interpretaciones que se han realizado al planteamiento, la realidad es que existen problemas estructurales que están afectando la posibilidad de que República Dominicana sea un país competitivo teniendo como base el aumento de las exportaciones.
Los principales directivos del gremio opinaron que la superación del sesgo antiexportador pasa por el avance no sólo de la mentalidad del sector empresarial, sino de la solución de problemas como el eléctrico, la baja calidad de la educación y la dificultad de los pequeños y medianos empresarios, que son la mayor parte, a obtener créditos en condiciones ventajosas.
De acuerdo con los dirigentes del sector industrial el tema de la competitividad está directamente relacionada con la educación, de ahí su planteamiento de que junto a una cruzada nacional por el incremento de las exportaciones debe haber otra a favor del incremento de la calidad de la educación, tanto en el sector público como en el privado.
Los dirigentes empresariales indicaron que cualquier plan de Gobierno debe tener como norte el incremento de las exportaciones.
Las opiniones fueron emitidas por Ligia Bonetti de Valiente, presidenta; Circe Almánzar, vicepresidenta ejecutiva; Celso Juan Marranzini, vicepresidente y Roberto Despradel, asesor económico de la Asociación de Industrias al participar ayer en el almuerzo semanal de los medios de comunicación del Grupo Corripio.
Los dirigentes empresariales hicieron énfasis en el tema del acceso al financiamiento, al indicar que, de acuerdo con datos del Banco Central, del total de créditos otorgados, sólo un tres por ciento está dirigido a ese sector.
Lamentaron que en el país sea más fácil obtener un financiamiento para el consumo que para adquirir una maquinaria.
La presidenta de la AIRD, Bonetti de Valiente, estimó que pese a las quejas reiteradas de ese sector acerca de la carencia de una política estatal dirigida a favorecer a los sectores productivos en general y a los industriales en particular, se han producido cambios que, a su entender, apuntan a una nueva de actitud en el Gobierno.
Se refirió en particular al nombramiento del empresario Manuel García Arévalo al frente del Ministerio de Industria y Comercio, al estimar que se trata de una persona que conoce las interioridades del sector y puede en consecuencia adoptar medidas que favorezcan la superación de los obstáculos que tiene por delante.
De igual modo se refirió a la presencia del licenciado Celso Marranzini al frente de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), como un paso dirigido a buscar soluciones reales al problema eléctrico. Asimismo valoró el cambio producido en la dirección de Pro Industria.
Al tratar el tema de los salarios, los dirigentes empresariales pidieron tener prudencia con ese tema.
Estimaron que la modificación del salario mínimo a quien más afecta es a las pequeñas y medianas empresas, ya que las grandes tienen ese problema superado con los pactos colectivos firmados con sus sindicatos.
Un alza por encima del nivel de inflación establecido por el Banco Central, a quien más afecta es a las pequeñas y medianas empresas, por lo que pedimos que se tenga prudencia con ese tema, pidió Almánzar.

