TAIPEI (EFE).- El juicio por corrupción contra el ex presidente independentista taiwanés Chen Shui-bian comenzará este jueves en medio de una controversia sobre la politización del caso.
Chen, de 58 años, símbolo de la separación permanente de China, insiste en que el juicio es una mera maniobra en su contra, resultado de la cooperación de Pekín con el actual Gobierno isleño en contra del independentismo.
El ex mandatario afronta acusaciones que pueden acarrearle la cadena perpetua, por cargos de enriquecimiento ilícito, falsificación de documentos, tráfico de influencias, extorsión y lavado de dinero.
Chen asegura, desde prisión, que se está registrando un abuso judicial en su contra, con la manipulación descarada de las declaración de los testigos y la violación de los derechos del acusado.
El juicio del jueves se centrará en las acusaciones de corrupción en relación a la adquisición de terrenos para construcciones públicas y Chen se declara inocente.
Mi único delito es defender la independencia de Taiwán reiteró el ex presidente ante el inminente inicio de la causa en su contra.

