El cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez ofició ayer una eucaristía que marcó el inicio de la celebración del Año Jubilar de la arquidiócesis de Santo Domingo, creada el 8 de agosto de 1511.
La ceremonia, con la que se inicia la celebración de los 500 años de la arquidiócesis, fue precedida de una procesión desde el Convento de los Dominicos hasta la catedral.
La catedral estaba colmada de feligreses y los que no pudieron entrar vieron la misa desde afuera, en la plazoleta de los curas, a través de pantallas gigantes.
Las actividades del Jubileo se extenderán a las parroquias jubilares.
Durante todo un año, hasta el 8 de agosto de 2011, cuando se cumplen los 500 años de la fundación de la arquidiócesis, se realizarán peregrinaciones desde las parroqui y comunidades religiosas hacia santuarios como la catedral, el Nacional de Santo Cristo de Bayaguana, las parroquias Espíritu Santo, de Villa Mella; San Antonio de Padua, de Los Alcarrizos; y la San Vicente de Paúl, de Los Mina.
López Rodríguez, arzobispo metropolitano, entregó a un grupo de párrocos la cruz evangelizadora que recorrerá todas las parroquias del país hasta el fin del Año Jubilar.
Esa cruz la trajo el Papa Juan Pablo Segundo en su tercera y última visita al país , en la celebración del quinto centenario del descubrimiento de América.
Las actividades también incluirán una campaña bíblica, un congreso eucarístico en junio de 2011, festividades de coros parroquiales y ministerios de música, concursos literarios, de pintura, obras de teatro, talleres y charlas.
El arzobispo exhortó a los católicos a que vivan todo el año en acción de gracias y a que usen ese tiempo para la conversión y reconciliación con Dios y sus hermanos.

