LONDRES. AFP.- El ex primer ministro Tony Blair será sometido el viernes a un interrogatorio público sobre su decisión de meter al Reino Unido en la impopular guerra de Irak, que empañó su última etapa en el poder y todavía hoy sigue dividiendo a los británicos.
El aliado más cercano del presidente norteamericano George W. Bush en Irak testificará durante un día entero ante la comisión independiente que investiga las circunstancias que condujeron a la invasión en 2003 y la posterior campaña bélica, que culminó con la retirada británica en julio de 2009.
La decisión de llevar al Reino Unido a la guerra sin el aval del Consejo de Seguridad de la ONU y pese a la oposición de la mayoría de la opinión pública, arrastró a Blair una salida prematura del gobierno en 2007, tras 10 años en el poder.
Los británicos esperan que el testigo estrella de la comisión aporte respuestas a sus preguntas sobre el objetivo de la guerra, su legitimidad, el informe so bre las armas de destrucción masiva (ADM).

