TELUK WONDAMA, Indonesia . AP. Un barco de la Armada indonesia llegó el miércoles a una región remota del oriente del archipiélago con tiendas de campaña y suministros médicos, luego que inundaciones repentinas y aludes de lodo arrasaron con pueblos montañeses, dejando al menos 75 muertos y miles de personas sin hogar.
El desastre ocurrido en la provincia de Papúa Occidental _provocado tras varios días de lluvias torrenciales_ ha dejado sumergidas a centenares de casas con agua que llega a hasta el muslo. Las crecidas han destruido caminos y puentes, lo que obstaculiza los esfuerzos de rescate, de por sí complicados.
La zona más afectada es el pueblo de Wasior, donde un deslizamiento de tierra durante la madrugada del lunes fue seguido minutos después por el desbordamiento de un río, arrastrando a los habitantes en una crecida grande y rápida que también arrasó a su paso con troncos y escombros.
«Mucha gente no tuvo tiempo de salvarse», balbuceó Wanoni Ira, quien agregó que por lo menos 30 viviendas fueron arrasadas por completo.
El número de muertos sigue aumentando mientras las labores de rescate apenas estaban tomando velocidad tras la llegada de las fuerzas de seguridad, junto con 13 toneladas de suministros que van desde tiendas de campaña y sacos de dormir hasta fideos instantáneos y agua potable.
«Esperamos que esto sea suficiente por ahora», afirmó el portavoz de la Agencia Nacional de Manejo de Desastres, Priyadi Kardono.

