No hay pistas sobre los sicarios que mataron el pasado viernes al propietario de la repostería La Francesa, Rubén Soto Hayet, informó hoy una fuente cercana a la investigación a pesar de que han sido interrogadas más de una docenas de personas.
Vídeos de cámaras de seguridad de establecimientos localizados en las proximidades de la Francesa son analizados por los investigadores, pero hasta el momento no han contribuido a nada.
En los vídeos no han podido visualizar bien, la persona que se desmontó de una yipeta con la que hizo los disparos al empresario cubano, nacionalizado dominicano, la tarde del viernes 14.
La fuente dijo que las investigaciones se han centrado en interrogar a los heridos, Agustín Romero, de 62 años, el parqueador, y José Luis Mejía Ramos, de 42 años, para tratar de reconstruir un retrato hablado de los dos sicarios.
Esta mañana el fiscal Alejandro Moscoso Segarra dijo que no se va a referir públicamente a las investigaciones que llevan a cabo para dar con los responsables de la muerte del empresario.
Los investigadores de la Fiscalía, la Policía ni la Procuraduría General de la República tienen pistas sobre los matadores de Soto Hayet, un crimen casi con la misma característica del asesinato de Omar Lantigua y del ex coronel José Amado Gonzlaez y Gonzalez.
Soto Hayet fue acribillado a las 2:48 de la tarde del pasado viernes, por uno de dos individuos que viajaban a bordo de una yipeta Nativa, color verde, placa G155978, quienes persiguieron a Soto y lo asesinaron al salir de su vehículo, en el parqueo de su negocio ubicado en la avenida Abraham Lincoln.
Jorge Vólquez Santana, de 33 años, guardián de la banca de lotería Iván Junior Sport, contigua a la panadería y Máximo Jerónimo Paredes, mensajero de la publicitaria 2020, también ubicada al lado del negocio fueron víctimas de los sicarios.
Tanto Santana, como Paredes se encontraban en el parqueo y fueron asesinados cuando corrían hacia el interior de La Francesa, de acuerdo a testigos del hecho.
La yipeta en que escaparon los sicarios fue encontrada abandonada en el sector El Millón media hora después.
Las investigaciones han llegado hasta empleados de mantenimiento de la plaza La Francesa y a Juan Antonio Corniell Cisnero, propietario de la yipeta.
Soto era mencionado en la red del narcotraficante José Figueroa Agosto después de la muerte del coronel José González González, abatido a tiros frente a su residencia y las autoridades sostenían que era padre de Madelin Bernard, viuda de González González, definido por Figueroa Agosto como su amigo y compadre.

