La Policía ha interrogado a más de 15 empleados del Faro a Colón en su búsqueda de los responsables del robo del arcabuz, valorado en más de un millón de dólares, y que fue recuperada días después.
El vocero de esa entidad, coronel Máximo Báez Aybar, dijo en entrevista telefónica esta mañana que la investigación tomará tiempo porque deben interrogar unos 30 empleados del Faro, tanto civiles como militares.
Báez Aybar indicó que una de las limitantes de la investigación es que el Faro carece de un sistema de circuito cerrado de vigilancia, por lo que deben centrar la investigación en labores de inteligencia.
Freddy Benjamín Puello, de 22 años, sindicado por la Policía como el que sustrajo la pieza, fue sometido a la justicia este sábado. Puello se entregó el viernes a la Dirección de Investigaciones Criminales de la Policía.
Las investigaciones que realiza la Policía entre los empleados del Faro a Colón tratan de determinar otros implicados en la desaparición del arma expuesta en la Sala de Japón del Faro a Colón.
El arcabuz es un arma de fuego antigua, utilizada por la infantería europea de los siglos 15 al 17, pesa entre 15 y 20 libras y fue donada por el Gobierno de Japón para que se exhiba en la sala dedicada a esa nación.
Un guía turístico dio la voz de alarma de la desaparición del arcabuz el domingo 11 al notar la ausencia de la pieza cuando se disponía a mostrarla a turistas del domingo.
La Policía recuperó el arma luego de que un hombre la dejara abandonada en Las Américas, próximo al Farolito, tras escapar de una patrulla policial que lo perseguía.
Esta versión es poco creíble de acuerdo al ex gobernador del Faro, Luis Yapur, quien entiende que las autoridades están encubriendo a los verdaderos culpables. También desmintió que la pieza estuviera valorada en cuatro millones de pesos.
