Puerto Príncipe. EFE.- El jefe de la misión de la ONU en Haití (MINUSTAH), el guatemalteco Edmond Mulet, considera que la comunidad internacional debe cambiar su forma de trabajar en este país y advirtió de que hay que dar una respuesta a dos millones de personas sin casa antes de que lleguen las lluvias.
Llegó el momento de cambiar la forma de trabajar en Haiti (…) esperemos que esta sacudida también despierte la conciencia de los haitianos para que asuman sus responsabilidades, indicó en una entrevista con Efe Mulet, nombrado al frente del MINUSTAH tras el terremoto del pasado día 12, que se cobró al menos 200.000 vidas.
Mulet reconoció las dificultades en el reparto de ayuda a la población, la falta de coordinación y hasta de información de los organismos internacionales sobre la asistencia humanitaria, el funcionamiento de entes públicos y privados que van por libre y la necesidad de dar respuestas ya a problemas que están por venir.
Aunque hay un mecanismo de coordinación e información central que hemos establecido con el Gobierno a nivel de Naciones Unidas con las agencias y organizaciones no gubernamentales (ONGs) hay una gran cantidad que no se siente vinculada a ese esfuerzo común y lo hace por su lado, explicó.
Afirmó que en algunos casos la ayuda bilateral se canaliza directamente a través de embajadas, así como agencias de cooperación y grupos religiosos que operan independientemente.
No están pidiendo permisos al Gobierno ni a Naciones Unidas ni informando de qué es lo que traen (…) No se puede controlar lo que no se sabe y no se conoce, agregó, al recordar que Haití ya antes del terremoto era uno de los países con mayor recepción de ayuda a través de ONGs del mundo.

