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Kevin Martínez: “La riqueza es un proceso emocional antes que financiero”

Kevin Martínez: “La riqueza es un proceso emocional antes que financiero”

Kevin Martínez

El productor y empresario dominicano Kevin Martínez presentó su libro “Los secretos que me hicieron rico” en el que comparte no solo su historia personal de éxito, sino también las lecciones que lo llevaron a transformar su vida y su mentalidad.

Explica que la motivación para escribir surgió de una convicción clara: “Cuando uno descubre un camino que le ayuda a superar sus propias limitaciones, tiene la responsabilidad de compartirlo. En mi caso no me considero más inteligente ni con más suerte que nadie, pero sí fui bendecido con la claridad y la valentía de desafiar las circunstancias que me rodeaban”. 

Portada del libro de Kevin Martínez
Portada del libro

Manifestó que este libro es su manera de devolver lo que la vida le ha dado, “porque el conocimiento no pertenece a una sola persona, es una herencia colectiva que debe transmitirse”.  

Dice que su obra no ofrece fórmulas mágicas, sino experiencias vividas que demuestran que no importa el origen ni las carencias, siempre existe la posibilidad de alcanzar los sueños si se está dispuesto a pagar el precio.

Kevin Martínez comparte en su libro su camino hacia la riqueza y la transformación personal

Martínez plantea que la riqueza es un proceso emocional antes que financiero. “Desde pequeños aprendemos a vivir para buscar aprobación, gastamos lo que no tenemos para impresionar a otros, y esa necesidad de validación es la raíz de mucha de la pobreza que arrastramos. La transformación empieza cuando dejamos de gastar por aprobación y empezamos a invertir con visión”, afirma.

Un ejemplo que comparte es tan cotidiano como revelador. “La mayoría de las personas invierte tiempo y dinero en vestirse para impresionar a los demás, y eso responde a una programación de ego, pero cuando eliges vestirte para estar en paz contigo mismo, rompes esa cadena”.

Más allá del dinero, el empresario asegura que ser rico es tener equilibrio: libertad financiera, pero también paz, amor y tiempo. Recuerda como, tras llegar a Estados Unidos en 2013, como padre soltero junto a su hija de tres años, trabajaba intensamente de lunes a sábado, pero reservaba los domingos como un espacio sagrado al que llamaban “daddy day”. Cocinaban, salían de paseo y planificaban la semana juntos.

  “Ese tiempo exclusivo con mi hija me enseñó que el dinero puede dar poder, pero no garantiza conexión. La verdadera riqueza está en esos momentos que no se repiten”.

 El camino hacia la prosperidad, admite, no estuvo exento de retos. Uno de los más grandes fue la falta de referentes positivos en la República Dominicana.

“En nuestra sociedad, hablar de riqueza puede ser un riesgo. Muchos callan por miedo a ser vistos como el ‘banco de la familia’ o ser marginados. Ese silencio deja a los jóvenes sin modelos reales y los empuja a admirar solo a quienes exhiben lujos sin principios”, explica.

 Agrega que  descubrió que   la verdadera prosperidad no está en aparentar, sino en la disciplina diaria y la visión de largo plazo.

“Y aunque el camino fue contra corriente, comprendí que la riqueza auténtica solo se construye con paciencia, principios y un profundo respeto por uno mismo… y que es mucho más gratificante cuando puedes compartir tus formulas  en lugar de esconderlas”, dice. Frente a eso, buscó ejemplos fuera, se educó y cultivó disciplina y visión de largo plazo.

Tu casa en subasta

Martínez impulsa proyectos como Tu sasa en subasta, una institución en Estados Unidos que orientada a educar a la comunidad latina en el mercado inmobiliario.

 “Nuestra gente trabaja duro, pero lo que muchas veces los limita no es el esfuerzo, sino la falta de información y educación financiera”, dice.

 “Por eso, más allá de mi libro, creo que lo más importante es aprender, rodearse de conocimiento práctico y empezar a actuar distinto desde hoy”, resalta Martínez.

Su recomendación para quienes deseen iniciar hoy el camino hacia la abundancia es clara: educarse, cuestionar los paradigmas heredados y trabajar la relación personal con el dinero.

“El aula principal está dentro de ti, en tus hábitos y emociones. La riqueza verdadera comienza en la mente y se construye en el carácter antes de reflejarse en la cuenta bancaria”.