¿Qué Pasa?

La Bella Durmiente muestra  el sublime valor del  ballet

<P>La Bella Durmiente muestra  el sublime valor del  ballet</P>

El ballet es la conexión humana que hace posible percibir la poesía en movimiento.

Y La Bella Durmiente, el ballet que, cargado de su fantasía y su discurso sobre el bien y el mal, la oportunidad para ratificar lo que es posible lograr cuando es inapagable la llama del arte en los corazones de cada uno de quienes fueron responsables de su montaje en Teatro Nacional.

Antes de esta soberbia demostración, Carlos Veitía hizo justicia al dedicar las funciones a Ana Josefa Rodríguez, quien fuera fundamental para el desarrollo del Ballet Concierto Dominicano y al reconocer la presencia en sala de dos de las ballerinas que en su momento hicieron los personajes principales de esta clásica historia:  Igmard Despradel y Clara Elena Ramírez.

Fue una noche muy cargada de emociones, de ballet de calidad presente y de promesas de la danza en desarrollo.

La presentación

El Ballet Concierto Dominicano toma el mandato del arte para entregar al público una función de exquisito afinamiento tanto en sus solistas como en sus coreografías de conjunto.

Las actuaciones se destacan por la entrega al oficio, por el respeto por el virtuosismo clásico que demanda una interpretación muy conocida por la gente que sigue el Ballet

El cuerpo de bailarinas: Lissette Justo, Yery Peguero, Esmeralda Columna, Diana Marte, Rissi de los Santos, Ana Karina Cuello se lucen al poner la interpretación propia a la música del maestro Peter I. Tchaikovsky.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación