Mantener a un adolescente interesado y activo en clases ha sido un reto para los educadores de manera tradicional, y desde hace un año el reto se ha duplicado, al cambiar la modalidad de enseñanza a clases en línea o virtuales. Un sistema que ha venido en respuesta a la situación sanitaria mundial de la pandemia y que pone en una situación compleja y sin precedentes a estudiantes, a profesores y a los padres.
Conforme con el educador y director de la comunidad educativa Conexus Alci Cruz Soto el interés de los estudiantes en esta etapa se verá determinado por la forma como los profesores diseñen y presenten las actividades de clase, por esta razón el factor clave es la creatividad.
¨La creatividad en los docentes para presentar actividades dinámicas y atractivas para los estudiantes es esencial en esta modalidad¨, explicó Cruz Soto. Utilizar esta estrategia en doble vía es también útil, es decir que no solo sea el docente quien se esfuerce en crear algo diferente sino que en las asignaciones al estudiante se le rete a ser creativos en sus presentaciones y realización de trabajos. De esta manera se ven obligados a involucrarse más y que sea una educación más de experiencia y menos de memorizar datos.
Es una guía para los docentes conocer los intereses de los estudiantes y sus características de edades, madurez y estilos de aprendizaje, a la hora de crear nuevas formas de impartir clases en el contexto digital. Conforme con el experto, estos esfuerzos se complementan con la intervención de los padres, quienes además de supervisar el cumplimiento de los deberes pueden ayudar estableciendo espacios y rutinas para que el tiempo del estudiante este organizado.
¨Brindar cierta estructura ayuda, sin embargo, el rol más importante de los padres es el de ser veladores del bienestar de sus hijos en la actual situación, verificar el estado anímico y buscar ayuda profesional si es necesario¨, explicó Alci Cruz Soto. El experimentado educador con más de una década de experiencia trabajando con adolescentes, indica que lo más lesionado en este nuevo esquema es el desarrollo socioemocional de los estudiantes, para quienes es fundamental la interacción presencial. Esta es precisamente una de las razones que puede derivar en estados anímicos bajos y afecciones emocionales.

