Tocar música, a lo mejor todavía yo no he comenzado. Música, tiempo, hay que darle mucho a eso, fue la primera reacción de un hombre que se aproxima a los 77 años de edad, los cuales los ha dedicado todos a la música, ya que con sus propias palabras expresa que nació músico, porque es lo que siempre le ha gustado hacer.
Retirado de los escenarios por problemas de salud, no así del amor por lo que más le apasiona en la vida que es la música, el maestro Félix del Rosario recuerda que comenzó a escuchar de las notas musicales a través de una ventana. Comencé a ir a la escuela por una ventana de la Academia de Música de San Francisco de Macorís, lo hacia por necesidad, recuerda.
La necesidad de ser músico estaba ligada a la necesidad económica, la cual no le impedía hacer cualquier cosa relacionada con el arte de tocar para conseguir su propósito, ya que, como narra, con mucha lucidez, cuando llegaba la guagua de la capital a buscar a los músicos a San Francisco de Macorís, yo iba a esperar que llegara para cargar las maletas y me dieran cinco o diez cheles, esa era la situación. Aunque desde el mismo momento que se interesó por la música le apasionó el saxofón, recuerda que el primer instrumento que tocó fue una marimba que le regaló su papá, a quien no conoció.
En 1964 fundó su primera agrupación Los Magos del Ritmo, cuyos primeros bailes fueron en el hotel Europa, que por la calidad con que tocaban, siendo un grupo de siete músicos, decían que eran unos magos. Aunque con sus reservas sobre algunos músicos desafinados, Félix considera que se está avanzando en el arte. El primer saxofón que usó se lo prestaron y el primero de su propiedad se lo regalaron. Por el que posee en la actualidad, un Selmer 7, le han ofrecido millones de pesos. La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, dice el artista.
Su familia
El maestro está felizmente casado, hace 38 años, con la señora Nelly Labrado de Rosario. Son sus hijos Gricell, Félix Junior, Lilibet Rosario Labrado, ademas de tres nietos.

